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López Madrid ironiza en el juicio de Bankia: “Soy idiota por invertir 20 millones sabiendo que las cuentas eran falsas”

Los exconsejeros de BFA-Bankia aseguran que aprobaron las cuentas porque nunca sospecharon que pudieran tener salvedades

El exconsejero de OHL Javier López Madrid (d) a su llegada a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares para asistir al juicio de Bankia.
El exconsejero de OHL Javier López Madrid (d) a su llegada a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares para asistir al juicio de Bankia. EFE

El exconsejero de Bankia Francisco Javier López Madrid tiró de ironía para subrayar la misma idea que vienen repitiendo los consejeros de Bankia y BFA que han ido desfilando por el banquillo de la Audiencia Nacional en el juicio por la salida a Bolsa de la entidad: que ninguno de ellos sospechó ni remotamente que las cuentas pudieran tener algún problema cuando las aprobaron. "Que soy idiota es evidente porque estoy aquí", dijo López Madrid casi al final de su interrogatorio. "Pero soy más idiota por invertir 20 millones sabiendo que las cuentas eran falsas".

López Madrid era consejero delegado de "un grupo familiar" (el Grupo Villar Mir) a la vez que consejero de Bankia y como tal tomó la decisión de invertir 20 millones de euros cuando la entidad salió a Bolsa en el verano de 2011 a través de OHL, Fertiberia y Ferroatlántica. Como él mismo se encargó de subrayar, lo perdió todo. "Como inversor institucional no me los han devuelto", dijo. Los pequeños accionistas sí pudieron reclamar las pérdidas del fiasco de Bankia. "Podía haber vendido al día siguiente. Si alguien me dice que las cuentas están mal, ¿por qué no vendo?", insistió, reforzando la idea, apuntada también por otros acusados, de que todos compraron acciones porque estaban convencidos de la solidez de su valor.

López Madrid fue el último de los ocho consejeros de BFA y Bankia que declararon este martes ante el tribunal que preside la magistrada Ángela Murillo —que ya estuvo al frente en el juicio de las tarjetas black que condenó a varios de ellos— y, como el resto, insistió en que las cuentas que llegaban al consejo de administración para ser aprobadas no podían ser diferentes de los resultados de los semestres que les iban presentando. "Lo sorprendente sería que nos hubieran mostrado algo distinto de lo que se nos ha dicho en consejos anteriores. Las cuentas no caen del cielo", subrayó. 

López Madrid aseguró que fue BFA, la matriz de Bankia, quien tomó la decisión de salir a Bolsa. "No la plantea Bankia, sino el accionista de Bankia", dijo. "Y los inversores son los que fijan el precio", añadió, parafraseando lo que señaló Rodrigo Rato durante su declaración. Como Rato, el exconsejero aseguró que no había otra alternativa para Bankia que salir a Bolsa. Tras decir que no participó para nada en la elaboración del folleto y que nunca tuvo dudas o sospechas sobre anomalías en las cuentas. También reconoció que no estaba de acuerdo con reformular las cuentas de Bankia de 2011, pero que votó a favor porque el nuevo presidente de la entidad, José Ignacio Goirigolzarri, así se lo pidió como "un ejercicio de responsabilidad".

La auditoría de Deloitte

Tanto los consejeros de BFA que declararon este martes (Rafael Ferrando, Ricardo Romero de Tejada, Ángel Villanueva y Jesús Pedroche) como los que lo hicieron ayer aseguraron que nada les hizo sospechar que pudiera haber irregularidades o salvedades ni en las cuentas de 2010 ni en las de 2011. Estas últimas se enviaron el 30 de abril de 2012 —el último día— a la CNMV sin el informe de auditoría de Deloitte. Los consejeros aseguraron que durante la celebración del consejo de 28 de marzo les explicaron que el informe de auditoría no estaba disponible porque se estaba ultimando y que no iba a tener salvedades.

Jesús Pedroche explicó que los consejeros recibieron un correo electrónico del secretario general de la entidad en aquella fecha, Miguel Crespo, en el que este les decía: "El auditor me ha pedido tiempo y los trabajos continúan con total normalidad", según relató a preguntas de su abogado. Tanto Pedroche como los otros acusados se acogieron a su derecho a responder únicamente a las preguntas de su letrado. Todos ellos se enfrentan a penas de hasta 12 años de prisión por supuesta falsedad contable y estafa a inversores que les piden las acusaciones particulares y populares. La Fiscalía solo acusa a cuatro exdirectivos.

Reuniones de Guindos con la competencia

Además de los consejeros de BFA, este martes declararon también algunos de Bankia, como José Antonio Moral Santín, que actualmente cumple una condena de cuatro años de prisión por las tarjetas black. Moral Santín criticó la opacidad de las reuniones que precedieron a la salida de Rodrigo Rato de la presidencia de Bankia. En concreto calificó de "inaudito" y "preocupante" que el entonces ministro de Economía, Luis de Guindos, se reuniera con Rato y los cuatro banqueros de la competencia a escondidas, algo que relató el propio Rato durante su interrogatorio en el juicio. "No hay actas de esas reuniones", aseguró, ni registros en el Ministerio de Economía. Moral Santín aseguró que se enteró de la dimisión de Rato "por la radio".

Arturo Fernández, consejero primero de BFA y luego de Bankia, subrayó que su cargo nunca fue ejecutivo y que los consejeros no entraban a analizar las partidas concretas de las cuentas de la entidad. "Miramos que todo fuera correcto y transparente y las aprobamos", resumió. Fernández compaginaba Bankia con la presidencia de la patronal CEIM y la de su grupo de empresas. A preguntas de su abogado, que mantuvo un interrogatorio muy corto, Fernández aseguró que en el consejo jamás se discutió de partidas y que nadie les informó de que las cuentas tuvieran algún problema. "Todo venía explicado. Se daba por hecho que todo estaba en perfectas condiciones", añadió.

José Manuel Serra Peris, consejero de Bankia (antes también de BFA), relató que del consejo que aprobó las cuentas de 2010 recuerda su "brevedad" y apuntó que le parece increíble que los informes periciales considerasen falsas las cuentas de la integración de las siete cajas que dieron lugar a Bankia. "No puede haber falsedad", repitió en dos ocasiones. "De que los saneamientos se contabilizaron contra reservas no hay duda. Se hizo constar en la memoria", aseguró. Hace unos días el exvicepresidente de Bankia José Luis Olivas aseguró que BFA-Bankia cargó las pérdidas contra reservas por indicación del Banco de España.

"Todos los datos eran buenos y no había ningún dato más", añadió. Serra aseguró que la "inconcreción" de los hechos de los que le acusan le genera indefensión y terminó su interrogatorio diciendo que se opuso al plan de saneamiento de la entidad e hizo constar en acta su discrepancia. "Iba a hundir a la entidad", dijo.    

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