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En la cresta de la ola del cambio

El grupo hotelero Iberostar apuesta de forma contundente por la protección de los océanos con acciones específicas, apoyados por el ámbito científico y académico y replanteando su política desde un turismo más sostenible y responsable

Los océanos forman parte del ADN de Iberostar. El rescate de plásticos rn en el mar es una de las acciones impulsadas desde Ola de Cambio. Ampliar foto
Los océanos forman parte del ADN de Iberostar. El rescate de plásticos en el mar es una de las acciones impulsadas desde Ola de Cambio.

Pocas empresas creen tanto en lo que hacen y lo exponen con más orgullo. Grupo Iberostar lleva cuatro generaciones en la gestión hotelera “con arraigo al entorno, con mucho sentido de responsabilidad, fiel a sus valores y respondiendo a las necesidades que se han ido planteando” en materia medioambiental. Así lo cuenta Gloria Fluxá, vicepresidenta y máxima responsable de la oficina de sostenibilidad del Grupo, un departamento creado como parte de su compromiso por adquirir una política de sostenibilidad consistente donde trabajan con investigadores internacionales, asociaciones e instituciones científicas. Aunque siempre han puesto en marcha medidas para cuidar el territorio, Ola de Cambio es uno de sus proyectos más ambiciosos y pretende paliar el impacto del clima y la acción humana en los océanos.

“Como mallorquinas, mi hermana y yo tenemos unas raíces ligadas al Mediterráneo. Ambas buceamos y hemos podido ser testigos de lo que se ve en el fondo marino”, explica Gloria Fluxá. “Con todo lo que sabemos sería una irresponsabilidad no actuar con mayor rotundidad. Ola de Cambio expresa el compromiso de nuestra familia con el cuidado de mares y océanos y con el esfuerzo por paliar el impacto negativo que sufren”. Se sostiene sobre tres ejes en línea con el Objetivo 14 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas: Vida submarina. El primero es la reducción del uso de plásticos; el segundo, el fomento de la pesca sostenible, y el tercero, la mejora de la salud costera. “Los arrecifes de coral no solo hacen los destinos atractivos y alimentan a los peces que nutren el restaurante local, también mantienen la salud de los ecosistemas y protegen los hoteles de desastres naturales, pues pueden absorber el 95% de la energía maremotriz de una tormenta tropical antes de llegar a tierra”, apunta Megan Morikawa, directora científica de Iberostar.

Han eliminado 300 toneladas de plásticos solo en España en un año

Han cambiado los uniformes a fibra de plástico reciclado, y han rescatado 470.000 botellas de océanos y vertederos

Se ha reducido el 50% de los cloros y químicos de las piscinas

La empresa ha integrado el movimiento de la protección de los océanos en el modelo de negocio; su estrategia implica a trabajadores y proveedores, y pretende tener impacto en los viajeros que les visitan y en la sociedad, a través de una apuesta científica que cuenta con la universidad pública española, con una cátedra propia. “El hecho de tener un criterio y rigor científicos le aporta solidez al proyecto, tanto para la labor de concienciación como para sumar a más socios en su desarrollo”, resume Gloria Fluxá. Iberostar también trabaja contra el cambio climático, por la innovación en infraestructuras y para fomentar las ciudades y comunidades sostenibles. “No se puede ser competitivo si no se es sostenible y no se puede ser sostenible en el largo plazo si no se mantiene una competitividad”, apunta la directiva.

Megan Morikawa, consejera científica de Iberostar.
Megan Morikawa, consejera científica de Iberostar.

Menús con pescado de origen sostenible

Iberostar es el primer grupo de hoteles español y el cuarto en Europa en obtener el certificado de cadena de custodia de pescado sostenible y cuatro de sus restaurantes, entre ellos Iberostar Las Letras Gran Vía (Madrid), están certificados. El resto está en proceso. “Se ha hecho un enorme esfuerzo de documentación para localizar zonas donde pescar genere poco impacto, pero además para conocer, entender y recuperar el arte de la pesca. Importa tener pescado de temporada, producto de cercanía, eliminamos especies de sobrepesca, como el atún rojo”, explica Miguel Millera, chef corporativo de Iberostar. “Involucramos a los proveedores, les hemos acompañado para que se certifiquen, para que mejoren sus prácticas”.

“Las empresas debemos ser los catalizadores del cambio, animar e inspirar". Gloria Fluxá (vicepresidenta de Grupo Iberostar)

La lucha contra el plástico es otro de sus caballos de batalla. Iberostar evitará 300 toneladas de desperdicios plásticos al año, solo en España, a través de la reducción de envases de un solo uso en los dormitorios. También han acabado con las pajitas. Y con las cápsulas del café, que ahora son de fécula de maíz y las utilizan como abono orgánico para el jardín. Además, han repensado sus uniformes: adiós, poliéster tradicional y bienvenidas las fibras hechas con plástico reciclado. “Gracias a estas iniciativas retiraremos 470.000 botellas de océanos y vertederos y dejaremos de consumir 28.000 metros de poliéster contaminante”.

Celebración del Día Mundial de los Océanos en un hotel del Grupo.
Celebración del Día Mundial de los Océanos en un hotel del Grupo.

Un movimiento integral

La durabilidad de la actividad turística está en cuestión en los últimos años. Como una humilde aportación a esa durabilidad, desde Iberostar, con el 80% de sus hoteles en primera línea de playa, se ha trazado un camino hacia un turismo cada vez más sostenible y responsable poniendo un foco relevante en la mejora de la vida de los océanos y otras iniciativas dirigidas a la reducción de la huella hídrica de la compañía. Por ejemplo, instalando lavanderías más eficientes, depurando y reutilizando el agua. “Los océanos forman parte del ADN de nuestro grupo”, remarca Fluxá, a la que una ponencia en Davos del Foro Económico Mundial titulada Taking Action on the Oceans le puso el primer pie en el camino de este cambio. Allí conoció a Megan Morikawa, doctora en genética de corales, que se unió a su Ola. El trabajo de esta científica es estudiar la salud de los ecosistemas y restaurarlos, región por región, teniendo en cuenta los tres ejes del proyecto Ola de Cambio.

El proyecto ola de cambio se sostiene en tres pilares: la reducción del consumo de plásticos, el fomento de la pesca sostenible y la mejora de la salud costera

“El sector privado puede tener un impacto en la comunidad científica y de conservación”, explica Morikawa. Fluxá es de la misma opinión. “En un entorno de desconfianza generalizada en las instituciones, las empresas debemos asumir ese rol de liderazgo, ser los catalizadores del cambio y animar, inspirar y sensibilizar a los que nos rodean”, expone la directiva.

“Es increíble que un hotel utilice sus recursos para generar impacto en la conservación marina. Pero es importante que se empiece a invertir en ciencia y en recursos para asegurar que los ecosistemas sobrevivan no solo años, sino generaciones”, remarca la científica. “Al llegar al Grupo me encontré a 32.000 trabajadores muy interesados en ayudar en la protección de ecosistemas... Nuestros océanos son inmensos y para protegerlos necesitamos un ejército”.

Triple apuesta: investigación, formación, sensibilización

La apuesta del grupo hotelero por la ciencia es firme, consistente y no para de crecer. Ejemplo de ello es la recién inaugurada Cátedra Iberostar del Mar en la Universidad de las Islas Baleares, un acuerdo firmado en junio de este año. “No financiamos una cátedra universitaria en una universidad pública para que nos solucionen nuestros problemas o que tenga un impacto directo tangible, sino para generar conocimiento en el océano”, explica Gloria Fluxá, vicepresidenta de Iberostar.

La Cátedra fomenta la formación especializada en investigación, gestión y conservación del medio y ecología marinas. Uno de los puntos más atractivos para el sector, y necesario a todas luces, es la cantidad de conocimiento que se generará en este ámbito académico para ayudar a resolver los problemas ambientales y retos que afrontan las empresas turísticas. “Vamos a organizar cursos, conferencias, seminarios y mesas redondas para promover el uso sostenible de los recursos marinos y sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de la conservación del mar”, cierra la directiva del grupo hotelero.

Esta noticia, patrocinada por Grupo Iberostar, ha sido elaborada por un colaborador de EL PAÍS.

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