Análisis
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México-EE UU: una historia de desencuentros comerciales

El Gobierno no quiso negociar para no contaminar las conversaciones para actualizar el TLC. Hoy vemos los resultados.

El secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, y el representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer.
El secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, y el representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer.CUARTOSCURO

Desde hace 33 años, el pacto entre México y Estados Unidos en materia de subsidios e impuestos compensatorios establece que el país latinoamericano debe procurar reducir o suprimir subsidios a la exportación cuando la utilización de tales subsidios a la exportación sea incompatible con sus necesidades en materia de competencia y desarrollo. Este es el comienzo de las regulaciones de prácticas desleales entre ambos socios, que se mejora a raíz de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), con un capítulo específico sobre solución de controversias. La legislación estadounidense le brinda, por su parte, tanto al presidente estadounidense como al representante comercial de EE UU, la facultad de imponer impuestos compensatorios a las mercancías importadas sin que exista alguna queja de por medio de parte de productores nacionales.

El iniciado ayer no es el primer conflicto comercial serio entre ambos países: varios enfrentamientos han tensado las relaciones México-EE UU en las últimas décadas en varios ámbitos: acero -en el sexenio pasado, con Felipe Calderón en la presidencia mexicana y con Barack Obama en la Casa Blanca-, plásticos, aguacate, jitomate, atún, metales básicos, varilla corrugada, gatos hidráulicos, alambrón, placa de acero en rollo, tubería de acero sin costura, tomate redondo y tomate cherry, entre otros. La relación bilateral no es, por tanto, una historia exenta de enfrentamientos, pero el contexto en el que se produce es especialmente complejo: en plena renegociación del TLC, en la que las posiciones de los tres países en liza -México, EE UU y Canadá- siguen siendo distantes. Más leña al fuego.

¿Es legal la medida anunciada por Trump? Sí, el anuncio de impuestos compensatorios es apegado a derecho y resultado de una investigación realizada de abril a octubre de 2017 que determina que 34 países -entre ellos sus socios norteamericanos- cometían prácticas desleales con EE UU. Sin embargo, las naciones de América del Norte podrán recurrir al amparo que otorga el capítulo XIX del TLC. Asimismo, todas las partes afectadas -también la Unión Europea, que no forma parte del TLC- podrán acudir a la Organización Mundial del Comercio (OMC, antes GATT) para dirimir su disputa.

Algunos de los países señalados en la lista que se hizo pública EE UU el pasado 8 de marzo aprovecharon el periodo de negociación para acordar con Washington: China firmó un acuerdo bilateral sectorial, en tanto que Argentina, Australia, Brasil y Corea aceptaron cupos de exportación para quedar excluidos. En México, en cambio, prevaleció la postura del canciller Luis Videgaray sobre la del secretario de Economía Ildefonso Guajardo, y el Gobierno no quiso negociar para no contaminar las conversaciones para actualizar el TLC. Hoy vemos los resultados.

José Ignacio Martínez Cortés es coordinador del Laboratorio de Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM.

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