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BBVA eleva la previsión de crecimiento para España hasta el 2,9% en 2018

La entidad insiste en que la incertidumbre en Cataluña ha tenido un impacto negativo y advierte de los riesgos que conlleva la falta de consensos políticos

BBVA
El economista Jefe del BBVA Jorge Sicilia junto al responsable de análisis macroeconómico, Rafael Doménech EFE

La economía española mantiene pese a todo su velocidad de crucero. El servicio de estudios de BBVA ha mejorado sus previsiones de crecimiento para España hasta el 2,9% en 2018 frente al 2,5% que pronosticaba anteriormente. El motivo: el mejor comportamiento de la economía global y, por tanto, de las exportaciones.

Respecto a 2019, la entidad revisa al alza su estimación desde el 2,3% hasta el 2,5%. De cumplirse estos escenarios, se crearían en esos dos años en torno a un millón de puestos de trabajo y la tasa de paro descendería por debajo del 14% en el promedio de 2019. Aun así, todavía tres millones de personas continuarían desempleadas, y BBVA Research advierte de los riesgos que conlleva la persistencia de la incertidumbre política y la falta de consensos, "una situación que impide la aprobación de las reformas necesarias para impulsar una recuperación más rápida, sostenible e inclusiva".

Pese a que el conflicto en Cataluña ha tenido consecuencias claras sobre la economía, el impacto ha sido "temporal y acotado geográfica y sectorialmente", aseguran los economistas del banco. Sobre todo se ha notado en el turismo, que se ha comportado peor de lo esperado. A la vista de los datos, parece que las pernoctaciones de visitantes nacionales se han trasladado a otras regiones de España. Sin embargo, no ha sucedido así con las de los extranjeros. Según BBVA, la incertidumbre estaría detrayendo entre 0,1 y 0,3 puntos del crecimiento del PIB entre 2018 y 2019. Para Cataluña, el daño sería incluso mayor: entre 0,3 y 0,9 puntos. Como se ha visto en las cifras de la agencia estadística catalana Idescat, la demanda interna no creció en Cataluña en el cuarto trimestre, lo que sin embargo se vio compensado por un fuerte incremento de las exportaciones, ha señalado Miguel Cardoso, economista de BBVA para España y Portugal.

Pese a estas repercusiones negativas, otros indicadores han mostrado una aceleración y neutralizan de sobra la elevada incertidumbre que existe en España. Gracias al vigor del comercio global, las exportaciones españolas, en especial las de la industria, han exhibido una evolución muy positiva. Y ello a pesar de la apreciación del euro o el reciente encarecimiento del precio del petróleo, que restan competitividad a los bienes y servicios nacionales. De la mano de las ventas al exterior, la inversión en bienes de equipo también está mostrando una gran solidez. Aunque se ha moderado algo, el consumo sigue repuntando. Y el empleo prosigue por una senda de robustos crecimientos, tal y como se esperaba. Además, según las previsiones del banco, los salarios irán ganando impulso conforme avance el año, si bien de forma contenida. Y todo ello, combinado con unas condiciones financieras muy favorables, hará que el sector inmobiliario siga recuperándose.

Incumplimiento del déficit

De aprobarse los Presupuestos presentados por el Gobierno, estos relajarían la política fiscal y generarían unas dos décimas más crecimiento. Sin embargo, no saldría gratis. Semejante relajación fiscal dificultaría el cumplimiento de los objetivos de déficit público comprometidos con Bruselas. La entidad prevé que el desfase presupuestario se quede en el 2,4%, por encima de la meta del 2,2% que exige Europa. Si además entran en vigor los Presupuestos, el déficit público podría acabar en el 2,5% ó 2,6%.

"En términos de evolución de la actividad, que se aprueben o no los Presupuestos tendría un impacto poco relevante", ha señalado el economista jefe de BBVA, Jorge Sicilia. No obstante, el responsable de previsiones del banco, Rafael Doménech, ha matizado que en el medio y largo plazo si tendría consecuencias por la falta de reformas.

"En ausencia de medidas que mejoren el funcionamiento del mercado laboral, aseguren la reducción ordenada de los desequilibrios de las cuentas públicas, disminuyan los márgenes en aquellos sectores con rentas monopólicas extraordinarias o permitan mejoras continuadas de la productividad, la recuperación puede ser vulnerable y generar desigualdad", dice el informe de BBVA.

En cuanto a las pensiones, Doménech ha apuntado que las prestaciones más bajas se pueden blindar ligándolas a la evolución de la economía o del salario medio.

Tras varios años de recuperación, BBVA no descarta que haya un cierto agotamiento del ritmo de creación de empleo conforme en algunos sectores empiecen a darse problemas para encontrar mano de obra cualificada. Lo cual haría que los salarios subiesen por encima de la productividad y que el empleo se ralentizase. "Hasta el momento, la evidencia indica que esto no se está produciendo", dice el documento. Y añade: "El incremento de la remuneración por asalariado para el conjunto de la economía no debería superar el entorno del 2% anual en el bienio".

Otro de los riesgos que resalta BBVA son "las escaramuzas con las tarifas comerciales". Los aranceles impuestos por Estados Unidos sobre el acero y el aluminio suponen un impacto directo más bien pequeño. Además, se han diseñado con muchas exenciones a países. No obstante, algunas medidas con las que se amenaza podrían ocasionar un mayor daño y acabar en una preocupante escalada precisamente ahora que el comercio global tira de la actividad en todo el mundo, alerta BBVA.