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No hay pulpo gallego para tanta ‘pulpeira’

Galicia tiene que recurrir a la importación masiva de cefalópodo para satisfacer la demanda de un turismo masivo

Las capturas de pulpo en Galicia no cubren mínimamente la demanda interior, que en los últimos años se han multiplicado exponencialmente por una mayor afluencia de turismo, por lo que las importaciones se han disparado en 2016, superando las 24.000 toneladas, según fuentes de la Secretaría de Estado de Comercio. La cifra de compras al exterior se ha doblado desde 2005 y son hasta 24 los países proveedores del producto gastronómico más popular en Galicia en todas sus variantes: vivos, refrigerados, congelados y ahumados. En volumen de mercancía los principales exportadores son Marruecos, Portugal, Mauritania, Senegal, Perú, México y Chile.

Lonja de Bueu donde se descarga y subasta el pulpo de la Ría de Pontevedra.
Lonja de Bueu donde se descarga y subasta el pulpo de la Ría de Pontevedra.

El patrón de Bueu desde hace 20 años, José Manuel Rosas, afirma que "hay mucho engaño en torno al pulpo gallego" y pide a la Administración más control y medidas de etiquetado para evitarlo. "La mayoría es de fuera pero te lo venden como producto autóctono y al final el turista piensa que es el nuestro y esto hay que cambiarlo porque nos perjudica", dice.

La demanda de pulpo foráneo es proporcionalmente mayor en Galicia que en el resto de España. En el país se importó un total 55.148 toneladas en 2016. La cifra nacional viene incrementándose desde 2005, cuando la compra de cefalópodo fue de 30.809 toneladas.

Aún así, los precios no marcan la diferencia del producto y muy pocos consumidores saben distinguir si el pulpo es gallego o no. El kilogramo en lonja del autóctono se está pagando entre 6 y 12 euros, dependiendo de la producción, aunque luego este precio se duplicará en el mercado. Por el importado se paga menos, pero se comercializa en hostelería como si fuera gallego.

Caída de las capturas

Mientras se disparan las importaciones, las capturas en Galicia cayeron en verano casi a la mitad, el mayor descenso desde 2010. Los pescadores gallegos ya están acostumbrados a las fluctuaciones que en cada campaña experimenta este producto, cuya producción en los caladeros tradicionales apenas cubre el 25% de la demanda anual.

Pulpos en la lonja de Bueu.
Pulpos en la lonja de Bueu.

Las causas de la baja productividad se deben a una variable de factores, principalmente climáticos, sobre las que ni siquiera los científicos se ponen de acuerdo al interpretarlos. Aunque 2016 fue un año excepcional para el sector, con una venta en lonja de 718.257 kilos y una facturación de 4,2 millones de euros, este verano la comercialización cayó a 369.867 kilos, si bien los ingresos en primera venta se mantuvieron en los 2,9 millones por el tirón de la demanda, que hizo elevar los precios.

El puerto con mayores capturas de pulpo es el de Ribeira (A Coruña), el más importante de Europa en pesca de bajura. El pasado verano (del 1 de julio al 30 de septiembre) desembarcó 76.576 kilos que generaron unos ingresos superiores a los 626.000 euros, según la estadística elaborada por la Consellería do Mar de la Xunta de Galicia.

En el segundo puesto del ranking, a bastante distancia de Ribeira, se sitúa la lonja de Bueu (Pontevedra), que se quedó en los 46.000 kilos y 400.000 euros de beneficios. A estos dos puntos estratégicos para la captura y comercialización del cefalópodo le sigue el puerto de A Coruña, con 43.668 kilos de venta, y Vigo, con 36.766. Ambas lonjas sumaron unos ingresos de más de 643.000 euros.

Pese al descenso de producción, la Xunta subraya que la campaña del pasado año "fue excepcional" dado que el valor económico de las descargas alcanzó las mayores cifras desde 2002. Y añade que en lo que va de campaña 2017, las capturas son un 45% superiores a las de a la de 2015/2016 y, en términos económicos, supera en un 83% la media de los ocho últimos años.

Para conocer las cifras definitivas de la campaña 2017/2018, todavía quedan por computar los resultados de los próximos meses, hasta que comience el período de veda que suele arrancar en mayo y se prolonga por espacio de mes y medio, aproximadamente, un calendario que acuerda el sector con la Consellería do Mar.

Las expectativas de los pescadores son que el volumen de capturas se recupere, teniendo en cuenta que los días de faena también se han ampliado, siendo su número de jornadas el más elevado desde la campaña 2010/2011 y solo superada por la de 2014/2015.

Síntomas del cambio climático

La persistente sequía que afecta a toda Galicia tendrá sus consecuencias en la flota pesquera y marisquera. El patrón mayor de Ribeira, José Antonio Pérez, asegura que los síntomas del cambio climático son notorios en las especies marinas. "Comprobamos que están cambiando los ciclos de desove y esto tiene mucho que ver con la elevada salinidad del agua, porque los ríos ya no bajan con el caudal necesario y esto hace que especies como el pulpo, que ya es muy difícil de controlar, se comporten de forma diferente", explica.

Para el patrón de Bueu, José Manuel Rosas, "el pulpo es el animal más enigmático, tiene muchos picos de producción y es uno de los recursos menos estudiados por los científicos". "Yo, por ahora, no me alarmo y confío en que de repente se recupere porque nadie sabe con certeza qué está pasando", añade.