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El Departamento de Justicia bloquea la fusión de AT&T y Time Warner

El operador de telecomunicaciones califica la medida de radical e inexplicable

Sede del conglomerado Timw Warner en Nueva York
Sede del conglomerado Timw Warner en Nueva York AP

La operación anunciada hace un año por AT&T para adquirir el conglomerado de medios Time Warner está en peligro. El Departamento de Justicia cumple su amenaza y procede a bloquear la transacción, valorada en 85.000 millones de dólares (108.000 millones incluyendo la deuda), al considerar que la integración de estos dos gigantes vulnera la competencia al concentrar el poder. Ahora se inicia un duro litigio en los tribunales que puede durar varios meses.

AT&T y Time Warner decidieron sumar fuerzas para integrar en una misma compañía la creación de contenido audiovisual y su distribución. Buscaban así adaptarse a las nuevas formas de consumir series y películas, en respuesta a la emergencia de nuevas plataformas como Netflix y Amazon. Además, la unión les hace un actor más fuerte en el mercado de la publicidad, que está orbitando hacia Google y Facebook.

El acuerdo se anunció unas semanas antes de que Donald Trump ganara las elecciones. El lenguaje que utiliza ahora la dirección de AT&T en respuesta a la demanda es muy duro. Califica la decisión de “radical” e "inexplicable”, al considerar que el Departamento de Justicia se distancia de la práctica seguida por los reguladores a la hora de examinar las integraciones verticales de empresas.

AT&T esperaba, de hecho, haber recibido la autorización sin mayores problemas, como hizo Comcast con la compra de NBC Universal. Pero el presidente Trump amenazó durante la campaña electoral con vetar la operación si llegaba a la Casa Blanca. Time Warner controla la cadena todo noticias CNN, de las más críticas con su política, la HBO y TNT. AT&T, por su parte, es dueña del operador de televisión vía satélite DirectTV.

“Estamos listos para litigarla”, advirtió Randall Stephenson, consejero delegado de AT&T. La acción plantea riesgos legales, pero también políticos. Varios legisladores demócratas mostraron durante los últimos días su preocupación por la eventual acción de Justicia. Los críticos con la operación ya advirtieron, en cualquier caso, que si era aprobada, podía usar su poder para elevar precios.

Litigio en los tribunales

Las compañías argumentan para defender la fusión que no son competidores. El Departamento de Justicia justifica el bloqueo diciendo que la combinación de ambas mermará la innovación y la competencia, lo que afectará al consumidor. También a los creadores, que deberán pagar más dinero para distribuir su contenido. Por eso considera "ilegal" esta concentración de poder.

“Afortunadamente, del Departamento de Justifica no tiene la última palabra”, afirma David McAtee, consejero legal de AT&T, “estamos convencidos de se rechazarán los argumentos del gobierno y la fusión seguirá adelante”. Los expertos en este tipo de operaciones anticipan varios meses de enfrentamiento. Pero si la batalla legal se prolonga, las partes podrían optar por abandonarla.

El bloqueo, en realidad, no es una sorpresa. AT&T se había puesto de plazo completar la fusión para marzo del próximo año. Ahora se dispone a defender los méritos de la integración ante los tribunales. La solución del litigio será determinante para el resto de la industria. Disney, Comcast y Verizon se están interesando por los activos de entretenimiento de Twenty-First Century Fox.

Stephenson dejó claro en su contraofensiva que no va a llegar a un "acuerdo cualquiera" con el gobierno para salvar la operación. Los acuerdos que eventualmente pueda pactar para remediar el litigio, reiteró, serán dentro del marco de las reglas de la competencia y teniendo en cuenta como se está trasformando la industria de medio. La opción de vender la CNN, insiste, no está sobre la mesa.