Comcast se hace con NBC Universal

La operación crea un gigante del sector audiovisual en EE UU

Nace de un nuevo titán en el sector audiovisual en Estados Unidos. Comcast cerró ayer con el acuerdo que le permitirá hacerse con NBC Universal, la filial de medios del conglomerado General Electric. El operador de cable controlará de esta manera la producción y la distribución de contenidos que transitan por su red, que llega a 24 millones de abonados, el 25% de los hogares.

La operación es una de las más importantes de los últimos años en la industria, que trae a la memoria la fusión de Time Warner con American On Line. El precio en la etiqueta es de 30.000 millones de dólares (19.876 millones de euros), el valor en el que se pactó la empresa conjunta.

El 51% del capital de NBC Universal estará en manos de Comcast, mientras que GE conservará el 49%. Comcast pagará 6.500 millones en efectivo a GE y aportará a la empresa conjunta activos de su red de cable por valor de 7.250 millones. De esta manera, no sólo controlará la compañía, sino que además se pondrá al frente de las operaciones diarias de la empresa conjunta.

Integrar contenidos y distribución hará que lleguen antes las películas a televisión

Ello se traduce en ser la dueña de programas como The tonight show o series como 30 Rock. "O avanzas o te quedas atrás", decía ayer Jeff Immelt, consejero delegado de GE, al valorar la transacción. La consecuencia inmediata para el conglomerado industrial es que se hace más pequeño, lo que le permitirá concentrarse en los segmentos tradicionales de su negocio. Mientras, Comcast se hace con los canales NBC, Bravo, Syfy, USA o Telemundo.

El paso clave para la fusión se produjo el lunes, cuando GE llegó a un acuerdo con su socia francesa Vivendi para que le cediera el 20% que no controlaba en la filial, participación por la que le pagó 5.800 millones. La megaoperación incluye 9.100 millones en deuda. Pero para que este matrimonio pueda llevarse a la realidad, las autoridades reguladoras deben dar antes su aprobado.

Una de las consecuencias prácticas de esta integración de producción de contenidos y distribución es que las nuevas películas llegarán a la televisión por cable más rápido, poco después de los estrenos en los cines. Y a su vez, las series y programas televisivos estarán disponibles antes en los teléfonos móviles y ordenadores portátiles. ¿Demasiado poder?

La Comisión Federal de las Comunicaciones (FCC, en sus siglas en inglés) serán cuidadosas en su examen, porque Comcast refuerza su poder en un negocio que está en plena mutación por el avance imparable de las nuevas tecnologías de difusión de los contenidos en la era digital, a través de Internet y dispositivos móviles. Y uno de los puntos clave será el precio que aplique a los programas. Y es que Comcast también es uno de los grandes distribuidores de Internet, lo que permite en la práctica acceder a los contenidos audiovisuales desde cualquier lugar si se dispone del dispositivo -fijo o inalámbrico- adecuado.

En el examen de la operación participará también el Departamento de Justicia, que suele ser más severo que las agencias sectoriales al aplicar las reglas de la competencia. La transferencia del control de NBC Universal hacia Comcast podría tardar en producirse, por tanto, más de un año. Brian Roberts, presidente del operador de cable, cree que recibirá el visto bueno de Washington a la operación. Y colaborará con los reguladores para despejar cualquier duda que surja durante el proceso de examen de la integración.

La nueva NBC Universal está dirigida por Jeff Zucker, su actual presidente ejecutivo. La otra pregunta que salta es saber cómo actuarán los otros gigantes del sector audiovisual, como News Corporation o Walt Disney, esta última fue objetivo de Comcast antes de decidir hablar de negocios con GE. Y es que los observadores del sector auguran un futuro difícil para los medios tradicionales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 04 de diciembre de 2009.

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