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El auge del turismo hace regresar a Hyatt

La cadena toma la delantera en las aperturas de hoteles de lujo que se prevén en Madrid durante los próximos dos años

Fachada del nuevo Hyatt Centric Gran Vía Madrid, que abrirá sus puertas en diciembre.
Fachada del nuevo Hyatt Centric Gran Vía Madrid, que abrirá sus puertas en diciembre.

La cadena hotelera estadounidense Hyatt gestiona 182.048 habitaciones en 731 hoteles de 13 marcas distintas por todo en mundo y va a cerrar el año con la inauguración de otros 60 establecimientos. Uno de esos nuevos hoteles está en España, país al que el grupo ha decidido volver tras nueve años de ausencia y protagonizar una sonada ruptura, la de la firma con los dueños del hotel Villa Magna de Madrid, que gestionó durante 18 años bajo su enseña de lujo Hyatt Park. Regresa y dice hacerlo con vocación de permanencia.

En poco menos de un mes se estrena en la capital española. Será en diciembre cuando abra las puertas de su primer hotel de la marca Hyatt Centric en Europa, una enseña que nació en 2015, que ya suma 17 establecimientos y que prevé abrir 12 más hasta finales del 2019, sobre todo en el continente europeo. El de Madrid ocupa un edificio histórico construido en 1920 situado en Gran Vía, 31. Su propietario, Exacorp One, de origen mexicano y dueño también del inmueble en el que está instalado Apple en la Puerta del Sol, ha llevado a cabo una rebahilitación durante cinco años en la que ha invertido en torno a 30 millones de euros.

De cinco estrellas, 10 plantas y 159 habitaciones —de ellas 16 suites—, será el primer hotel de esta nueva marca que el grupo gestionará en Europa, después de la apertura, hace unos meses, de uno en franquicia en Estambul (Turquía). Estará muy enfocado a turistas con un alto poder adquisitivo y, sobre todo, al mercado norteamericano, muy familiarizado con la marca, así como al francés, alemán, británico e taliano.

Sus precios, 300 euros la noche, estarán por debajo de las firmas tradicionales, como Ritz

Toma posiciones

La compañía internacional hotelera de capital estadounidense, que facturó 4.400 millones de dólares en 2016 y tuvo un beneficio neto de 204 millones de dólares, toma posiciones en una ciudad que atrae a millones de turistas. Las previsiones del Ayuntamiento apuntan a que Madrid cerrará el año con 9,3 millones de visitantes, de los que un 54% procederá de otros países. Y, sobre todo, se adelanta a las próximas aperturas de hoteles de lujo que espera la capital a dos años vista, como el cinco estrellas Four Seasons en Canalejas o el de Starwood en el antiguo Hotel Asturias.

“La competencia de hoteles de cinco estrellas es cada vez más feroz, pero dentro de este segmento de lujo nos difereciamos de la hotelería clásica y tradicional y no vemos rivales porque le damos mucha importancia al diseño; nuestra oferta es diferente a la del Intecontinental o del Westin con estilos mucho más clásicos”, dice Gonzalo Maggi, director del Hyatt Centric Gran Vía Madrid. Tan diferente que las lámparas de araña y el boato son sutituidos por un hotel lifestyle, cercano, que busca que el cliente se sienta como en su propia casa y viva experiencias. El hotel tendrá un estudio de música en el lobby, un restaurante de comida internacional y un bar en la azotea que abrirá en 2018. Cada Centric tiene una identidad propia vinculada al lugar donde se abre y en este caso habrá muchos guiños a la tradición y cultura madrileñas. Sus precios estarán en el segmento alto, aunque por debajo de los hoteles tradicionales de cinco estrellas como Palace o Ritz. “Por debajo de los 300 euros la noche”, asegura Maggi.

La firma estadounidense, cuyas oficinas centrales están en Chicago y emplea a 45.000 trabajadores en todo el mundo, gestionó durante 18 años, hasta 2008, el hotel Villa Magna de Madrid bajo su enseña de lujo Hyatt Park, y un establecimiento vacacional en La Manga (Murcia). El por qué de su marcha tiene más que ver con la falta de entendimiento con los propietarios que con el deseo de abandonar España, según Maggi. Auqnue, “solo los que estuvieron en aquella reunión ese día saben los detalles”, agrega.

Actualmente en España solo cuenta con el Park Hyatt de Mallorca, abierto el año pasado. Y está analizando proyectos interesantes en otras ciudades españolas. También en Barcelona, donde la crisis catalana no parece un impedimento. “Es un mercado que funciona muy bien y es una situación que va a pasar con el tiempo”, añade. Aun así, no tiene una hoja de ruta definida. La compañía tiene interés e intención de seguir creciendo en España, pero sin señalar ningún mercado concreto. “Apostaremos por el plan que nos interese al margen de la ubicación, aquel en el que se pueda crear un proyecto diferente”, cuenta. Quiere mantener su esencia de compañía boutique y no crecer exponecialmente como otras cadenas internacionales. Además de encontrar inmuebles singulares, para la firma es fundamental la relación con los propietarios.

Y así ha sido durante los 60 años de historia del grupo, que nació con la compra del hotel Hyatt House, situado en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, en septiembre de 1957, y cotiza desde 2009 en la Bolsa de Nueva York.

Selección rompedora

La compañía hotelera ha sido elegida como por la lista Fortune 2017 como una de las 100 mejores empresas para trabajar en el mundo. En concreto ocupa el puesto 32. Un aliciente para los 88 trabajadores del nuevo Hyatt Centric Gran Vía Madrid que se sometieron a un peculiar proceso de selección.

Para empezar, se realizó en el Museo Lázaro Galdiano. “Igual de rompedora que la marca Centric ha sido la selección de los talentos que trabajarán en el hotel”, indica Gonzalo Maggi, su director.

La tradicional entrevista fue sustituida por diferentes actividades, en grupo y por separado, en las que los participantes tuvieron ue demostrar por qué son los mejores para cada puesto de trabajo.

Se trataba de conocer el perfil de los aspirantes desde una perspectiva más personal, de forma que su personalidad hablase más allá del currículo. Los directores de cada área dirigieron diversas dinámicas para ver cómo los candidatos afrontan los problemas o los desafíos de forma original y su forma de relacionarse con otros miembros del equipo. Tuvieron que dibujar su personalidad, construir una estructura con nubes y espaguetis, hacer un cóctel y marcar rincones escondidos de Madrid en un mapa.