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El alto riesgo de las hipotecas multidivisas llega al Supremo

El alto tribunal decide este miércoles si la banca informó adecuadamente de los riesgos del producto

Fachada de la sede del Tribunal Supremo.
Fachada de la sede del Tribunal Supremo.

El Tribunal Supremo tiene previsto acordar mañana miércoles su postura definitiva sobre las hipotecas multidivisa, un producto bancario que, según los cálculos de asociaciones de afectados, ha causado pérdidas a unos 70.000 consumidores. Si el fallo del pleno de la Sala Civil les es favorable, un alto porcentaje de los afectados podrá recuperar lo pagado de más a los bancos.

En las hipotecas multidivisas, que se popularizaron durante los años del boom inmobiliario, el cliente las contrata en euros, pero las cuotas y la cantidad a amortizar se recalculan periódicamente en la divisa elegida, ya sea en yenes, en francos suizos o en otra divisa. Si el euro se devalúa frente a esa divisa, sube la cuota para el cliente, un riesgo que, en plena crisis, los bancos no advirtieron claramente a sus usuarios y que tuvo consecuencias catastróficas para muchos de ellos. Miles de afectados se encontraron con que, después de haber pagado las cuotas durante varios años, debían en euros mucho más del dinero de lo que pidieron al comprar el piso.

El Supremo deberá sentar esta semana una jurisprudencia definitiva que permita dirimir cuándo es posible considerar que un banco debe asumir las pérdidas de un consumidor por haberle vendido un producto inadecuado para personas sin conocimientos financieros profesionales. “La clave es que se vendió un tipo de producto complejo a clientes que carecían de los conocimientos financieros necesarios. No sabían realmente qué estaban firmando”, explica Eduardo Triviño, socio fundador de Triviño Abogados.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea falló en abril de 2014 que todas las hipotecas multidivisa vendidas sin haber informado adecuadamente de los riesgos del producto a los consumidores que carecían de conocimientos financieros debían considerarse nulas y, por tanto, los afectados podían recuperar su dinero. En el mismo sentido se pronunció el Tribunal Supremo español en junio de 2015, en una sentencia en la que concluyó que las hipotecas multidivisas eran un derivado financiero, lo que obligaba al banco a dar una información exhaustiva. Sin embargo, esta teoría es opuesta a la que sostuvo la corte europea en otro fallo de diciembre de 2015, a raíz de un caso surgido en Rumanía. “Se hace necesaria una resolución definitiva sobre este tema, que será la que pronuncie el Supremo el próximo miércoles", señala Triviño.

El caso sobre el que decidirá el Supremo el próximo miércoles es un préstamo con opción multidivisa comercializado por Barclays (ahora CaixaBank). El cliente, un arquitecto de Madrid, llevó al banco a los tribunales tras verse en una situación económica muy complicada por el incremento de las cuotas de la hipoteca. Ganó en primera instancia, pero la entidad recurrió y la Audiencia Provincial revocó el primer fallo. El afectado recurrió al Supremo, que deliberará esta semana y dictará una sentencia muy esperada por miles de familias que se encuentran atrapadas en estas hipotecas.

Para Patricia Suárez, presidenta de la Asociación de Usuarios Financieros, Asufin, el fallo que está a punto de dictar el Supremo es "importantísimo". "Si el Supremo da marcha atrás a su interpretación de que es un derivado financiero afectará a muchos clientes", advierte Suárez, que mantiene la esperanza de que el tribunal no cambie su postura anterior o que, si acoge la interpretación de la corte europea, deje abierta la puerta a la obligación del banco de haber informado con transparencia de su producto. De los más de 6.000 socios de Asufin, 2.500 son afectados por este tipo de hipoteca. "La situación de los afectados es durísima. Esto es aún más duro que la de las cláusulas suelo. Es casi una deuda perpetua", afirma Suárez. Según un estudio elaborado por su asociación, los españoles con hipoteca multidivisa han perdido una media de 200.000 euros en cada uno de los 70.000 préstamos de esta modalidad que se han comercializado en España.