Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Economía abre la puerta para que la banca siga cobrando comisiones de productos financieros

Pese a que la directiva de servicios financieros endurece el cobro de comisiones, el Ministerio aplica la versión menos restrictiva para que las entidades puedan seguir cobrando de los fondos que colocan

Pantallas situadas en la Bolsa de Madrid.
Pantallas situadas en la Bolsa de Madrid. EFE

El Ministerio de Economía ha publicado el borrador de real decreto que traspone la directiva comunitaria de mercados de instrumentos financieros (Mifid II por sus siglas en inglés). Esta legislación europea exige que los bancos, brókeres y asesores no puedan cobrar a espaldas del cliente una comisión del fondo que han colocado, algo que incentivaba que se ofreciesen los productos financieros no en virtud de sus expectativas de rendimiento sino en función de la comisión que el fondo compartía con el banco, lo que en la jerga se conoce como retrocesión.

Para poder cobrar esa retrocesión o incentivo, la directiva exige que en primer lugar haya transparencia y que el asesor explicite que no es independiente y cuánto está ingresando del fondo. En segundo lugar, para poder seguir cobrando la retrocesión, la directiva también impone que el banco o asesor preste un servicio de asesoramiento añadido que sea de valor para el cliente. O incluir una oferta de terceros suficiente y que carezca de vínculos estrechos con el banco. Todo ello suponía un problema para los bancos y fondos. Las entidades argumentaban que tenían que formar al personal, lo que encarecería el servicio y dejaría fuera a mucho pequeño inversor como alegan que sucedió en Reino Unido. La banca pedía que se contase como asesoramiento suficiente la vasta red de sucursales con la que cuenta. Y los fondos querían que bastase con un programa informático que fuese rellenado por el cliente y ofreciese una oferta a la medida en función de las respuestas. El Ministerio de Economía sostiene que no se ha aceptado ninguno de esos supuestos. Sin embargo, la lectura del texto, que todavía se encuentra en proceso de consulta pública, revela que sí se ha abierto la puerta a cierta flexibilidad.

“El texto representa un avance porque ese asesoramiento implicará más formación de los asesores y más responsabilidades que contrae el banco cuando comercializa los productos financieros. Sin embargo, parece lo suficientemente ambiguo, una suerte de cajón de sastre para que la banca pueda seguir cobrando“, comenta el abogado financiero Fernando Zunzunegui.

En el segundo de los tres supuestos que permiten seguir cobrando comisiones a los fondos, cabe la posibilidad de que se combine el asesoramiento no independiente con “una oferta al cliente para evaluar, al menos anualmente, la continuidad de la idoneidad de los instrumentos financieros en los que haya invertido”. Es decir, que basta con un informe anual que se remita al cliente diciéndole cómo le va con los fondos contratados. Este texto deja la puerta lo suficientemente abierta como para seguir cobrando la comisión sin muchos problemas. “Hay que felicitarse por que se distinga entre el asesor independiente y el que no lo es, pero por otra parte la legislación pone bastante fácil seguir cobrando la retrocesión. De hecho, las entidades ya realizaban un test de idoneidad, y ahora tan solo tendrían que añadir un reporte anual”, explica el estratega de inversiones independiente Víctor Alvargonzález.

Por su parte, Martín Huete, cofundador de Finizens, recalca que "la transparencia ayudará a que no se cobre tanto". "Sin embargo, las reglas de juego no cambiarán mucho con este texto", subraya.