Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bruselas examinará también las emisiones de vehículos que ya están en circulación

La Comisión Europea podrá multar a los fabricantes de coches que no cumplan las normas con hasta 30.000 euros por vehículo

Un empleado en el centro de desarrollo de Volkswagen, en Wolfsburgo.
Un empleado en el centro de desarrollo de Volkswagen, en Wolfsburgo. AFP

La Comisión Europea gana poder frente a los Estados miembros en el examen de las emisiones contaminantes de los vehículos. Los Veintiocho acordaron este lunes durante una reunión de ministros de Industria dar su permiso a Bruselas para que verifique el nivel real de emisiones de los automóviles puestos en circulación. Además, la Comisión podrá sancionar a los fabricantes con hasta 30.000 euros por cada coche que supere las emisiones autorizadas. Ambas concesiones están todavía sujetas a cambios, dado que se trata todavía de un proyecto de reglamento, y el pacto final deberá negociarse con el Parlamento Europeo.

En esas discusiones, los socios comunitarios defenderán que cada país de la UE deba revisar uno de cada 50.000 coches matriculados. La Eurocámara estima esa cifra demasiado baja, y es partidaria de que hasta el 20% de los vehículos tenga que superar revisiones.

Alemania ha sido la más reticente a ampliar los poderes de la Comisión Europea durante la negociación. El país germano teme que su potente industria automovilística se vea afectada por unas normas excesivamente restrictivas, y se ha sumado al acuerdo a regañadientes. “Es momento de tener un sistema de homologación creíble y hermético. Se lo debemos a los ciudadanos y fabricantes que no recurrieron a la manipulación", ha defendido la comisaria de Industria, Elzbieta Bienkowska.

La principal organización de consumidores europeos, BEUC, cree que el pacto tiene trampa, y estiman que rebaja considerablemente la propuesta inicial de la Comisión debido a la presión ejercida por Alemania. “Se impedirá a la Comisión imponer sanciones cuando un Estado miembro ya haya actuado, incluso si la multa es insignificante”, critican.

El fantasma del dieselgate sobrevuela la negociación. La UE quiere evitar que se repitan escándalos como el de los motores trucados de Volkswagen casi dos años después de que saltara a la luz el mayor fraude que ha conocido la industria hasta el momento.

Más información