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Yellen afirma que sería imprudente esperar demasiado a subir tipos

La presidenta de la Reserva Federal destaca el valor de la inmigración para potenciar el crecimiento económico

Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal
Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal REUTERS

La presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, afirma que sería “imprudente” esperar demasiado para subir los tipos de interés. Se da así la opción para que suceda potencialmente en marzo, aunque evita darlo por hecho mientras espera tener una idea clara del impacto del plan económico y la política migratoria de Donald Trump. El nuevo presidente de Estados Unidos se dispone además a reconfigurar el reparto de poder en el banco central, colocando a gente afín a sus ideas para los puestos que se quedan vacantes.

Yellen reiteró en su comparecencia semestral ante el Congreso que necesita claridad respecto a los cambios que quiere introducir Trump. En este sentido, sin entrar a valorar sus iniciativas, recordó que la inmigranción es un componente esencial de la fuerza laboral, que no crece. "Reducir el paso de la inmigración puede ralentizar la economía", señaló al ser preguntada sobre el reforzamiento de los controles en la frontera y las deportaciones de indocumentados.

Varios miembros de la Fed se pronunciaron durante las últimas semana en este sentido. La población ocupada se redujo por el impacto la crisis y por factores demográficos. Los economistas creen que Trump tendrá muy complicado elevar el potencial de crecimiento si la fuerza laboral no crece. Yellen señaló, además, que las economías de EE UU y México están "sincronizadas", lo que implica que puede afectarle si las cosas van a peor al sur de la frontera.

La intervención de Janet Yellen ante el comité bancario del Senado se produce cuatro días después de que el gobernador a cargo vigilar a los grandes bancos presentara su dimisión. Además de la vacante de Daniel Tarullo, no se espera que renueve el vicepresidente Stanley Fischer cuando le caduque a mediados del año próximo. Y está en cuestión la continuidad de la propia presidenta.

“Tengo la intención de completar mi mandato como presidenta”, afirmó a pregunta del republicano Richard Shelby. Janet Yellen se quedaría así otro año al frente de la Fed, ya que el mandato expira en febrero de 2018. No está claro, sin embargo, que pasaría con el cargo de gobernadora, que caduca en 2024. Que deje la presidencia no le obliga necesariamente a abandonar su asiento.

Reforma financiera

La nueva administración acaba de lanzar, además, el proceso para revisar la estructura que gobierna el sector financiero. El republicano Mike Capro, presidente del comité, fue directo al decir que no vea la hora de confirmar para el puesto de Daniel Tarullo a alguien que reconfigure la normativa de tal manera que los bancos estén bien capitalizados y regulados pero sin imponer costes innecesarios.

El demócrata Sherrod Brown trató de poner en cuestión la maniobra, con varias preguntas sobre el estado actual del sistema financiero. Janet Yellen respondió afirmando que los bancos son más resistentes ahora que antes de la crisis, tienen balances más sólidos, conceden crédito y los consumidores están mejor protegidos frente a los abusos. La presidenta, en cualquier caso, se mostró dispuesta a trabajar con el Tesoro.

Al referirse a la política monetaria, su estrategia pasa por darse flexibilidad. Los tipos están desde diciembre en una banda entre 0,5% y el 0,75%. Tiene motivos que justificarían proceder al tercer incremento dentro de un mes. Los mercados financieros están relativamente estables y aunque la economía rinde cerca de su capacidad, los indicadores muestran que puede soportar la subida.

“Dicho esto, la perspectiva económica es incierta y la política monetaria no sigue un curso preestablecido”, reiteró Janet Yellen. Los miembros confían en poder realizar tres incrementos de un cuarto de punto este año, para así colocarlos próximos al 1.5%. La presidenta insiste que en este momento del proceso cuentan todos los encuentros y cualquier decisión se basará en los indicadores disponibles.

Robert Kaplan, presidente del Fed de Dallas, es partidario de subirlo “más pronto que tarde”. Eso, explica, permitirá que el proceso hacia la normalización sea gradual. Si se quedan rezagados, advierte, “habrá que ir más rápido”. La opinión de Kaplan es relevante porque tiene derecho de voto. Jeffrey Lacker, de Richmond, considera también que los tipos deberían estar “significativamente más altos”.

Estímulos fiscales

Otra cosa es que vaya a suceder en marzo. El círculo más estrecho a la presidenta se muestra más paciente y el próximo movimiento llegará con toda probabilidad en junio. Yellen lleva tiempo, en paralelo, suplicando al Congreso que haga más por vía de los estímulos fiscales, porque eso aliviará la presión sobre la Fed de estimular la economía dejando los tipos más tiempo tan bajos.

El presidente Donald Trump debe aún concretar las medidas que prometió durante la campaña para duplicar el crecimiento, con recortes de impuestos, reduciendo de la regulación e invirtiendo en modernizar las infraestructuras. El impacto de estas propuestas, que deberán ser respaldas por los legisladores, será en todo caso a largo plazo y no se notarán hasta como pronto comienzos de 2018.

“Es pronto para saber qué otras iniciativas económicas se van a adoptar y cómo afectarán potencialmente a las perspectivas”, insistió Yellen, que evitó valorar las distintas propuestas que se consideran en el Congreso. Sí considera necesario que se adopten políticas para mejorar el crecimiento a largo plazo, la productividad y el nivel de vida. Y añadió que espera esto se haga sin mermar la sostenibilidad fiscal.

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