La retirada de Ford deja su huella en México

Peña Nieto exhorta a la unidad ante las presiones económicas que se han acumulado en el inicio de 2017

Ford ha cancelado una inversión de 1.600 millones de dólares en México.Á. Plascencia

Más información

El desaire de Ford ha caído como un baldazo de agua fría en México. La cancelación de una inversión de 1.600 millones de dólares ha desvanecido súbitamente 2.800 empleos en San Luis Potosí, en el norte del país. El anuncio ha dejado su huella en la política y en la economía mexicanas, que han tenido un inicio de año convulso con altas presiones inflacionarias por el alza en los combustibles y con el peso mexicano en su valor más bajo desde el pasado 11 de noviembre, cuando alcanzó un mínimo histórico ante la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

"Tenemos ante nosotros escenarios complejos y desafíos a superar pero estoy convencido de que si actuamos de manera solitaria y en unidad los superaremos", ha dicho el presidente, Enrique Peña Nieto, en cadena nacional. El mandatario ha anunciado además que Luis Videgaray será el nuevo secretario de Relaciones Exteriores en sustitución de Claudia Ruiz Massieu. Peña Nieto ha dado a Videgaray la encomienda de abogar por los más de 30 millones de inmigrantes de origen mexicano en Estados Unidos y ha apostado por su experiencia en el manejo de las finanzas para afrontar los efectos de la llegada de Trump a la presidencia.

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, ha descartado que la decisión de la empresa automotriz provoque una desbandada de inversores y ha dicho que peleará porque la firma estadounidense devuelva el dinero invertido. La exigencia de Guajardo se ha hecho eco en el gobernador de San Luis Potosí, Juan Manuel Carreras. "Se solicitará a la compañía el reintegro total de los recursos y se harán las gestiones correspondientes que amerite el caso", ha señalado.

"La decisión de Ford daña a México, pero también a los consumidores americanos y a sus accionistas porque la empresa perderá competitividad", ha aseverado en Twitter el expresidente Felipe Calderón. El exmandatario conservador ha recriminado al gigante automotriz por suspender su compromiso, después de que las inversiones en el país "lo salvaron de la quiebra" tras la crisis de 2008.

Miguel Barbosa, coordinador en el Senado del opositor Partido de la Revolución Democrática, ha pedido enérgicamente que se abandonen las cordialidades con Trump y se tome una postura "firme y digna". "Hay que tratarlo como lo que es: un enemigo para México", ha zanjado en una entrevista para el canal de televisión Milenio.

"Esta es la amenaza más trascendental de Trump a México porque le pega a la piedra angular de toda la cooperación entre México y Estados Unidos en los últimos 25 años: el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)", afirma el académico Rafael Fernández de Castro. El investigador aduce que es un "duro golpe" con implicaciones económicas y estratégicas para el país. "México es sumamente vulnerable a las políticas de Trump porque la economía tiene una enorme dependencia de su vecino del norte", agrega.

Del otro lado del espejo, el panorama es distinto. Trump se ha congratulado por la decisión y ha agradecido el "voto de confianza" de la empresa en el presidente electo y su viraje proteccionista. "Gracias a Ford por cancelar una nueva planta en México y crear 700 nuevos empleos en Estados Unidos", ha declarado en un tuit. "Este es el inicio, viene mucho más", ha augurado.

El presidente de Ford, Mark Fields, ha negado que la decisión fuese una concesión al presidente electo. "Lo hemos hecho por nuestro negocio", ha expuesto en una entrevista con la cadena estadounidense CNN. La firma ha admitido, sin embargo, que espera un ambiente de negocios "más positivo" con el próximo mandatario.

General Motors, un blanco directo de las amenazas proteccionistas de Trump, ha defendido en un comunicado que la producción del modelo Cruze en México se destina al mercado internacional y que sólo una pequeña fracción llega a Estados Unidos. El republicano había reclamado a la compañía que lo fabricara en Estados Unidos o que se atuviera a pagar aranceles deliberadamente altos.

"México ya no puede esperar a que se denuncie el TLCAN, en la práctica ya lo está desconociendo", apunta Fernández de Castro. El investigador expone que el país tiene que formar una coalición de inversores del sector privado local y estadounidense para salvar el Tratado, así como buscar una diversificación de las exportaciones para aminorar el riesgo para la economía ante un Estados Unidos "impredecible".

Una batalla por las inversiones

E.C.

El Gobierno de Enrique Peña Nieto había conseguido mandar señales de estabilidad en la atracción de capitales extranjeros después de que Walmart y el Banco Santander anunciaron en diciembre un aumento en las inversiones en el país pese a la incertidumbre.

La cadena de supermercados gastará 1.300 millones de dólares en los próximos tres años y la entidad financiera, 735 millones, su mayor apuesta hasta ahora. El anuncio se produjo unos días después de que el fabricante de aparatos de aire acondicionado Carrier suspendió la construcción de una planta en Nuevo León, al norte del país, entre presiones de Donald Trump por parar la “fuga” de empleos y recursos de Estados Unidos a México.

Archivado En:

Te puede interesar

EmagisterMÁSTER MÁS DEMANDADO

Lo más visto en...

Top 50