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El banco Monte dei Paschi recortará 2.600 empleos y cerrará 500 oficinas

La entidad italiana perdió entre enero y septiembre 848,7 millones de euros

El logotipo del banco Monte dei Paschi en su sede de Roma
El logotipo del banco Monte dei Paschi en su sede de Roma REUTERS

El consejo de administración del Monte dei Paschi di Siena, el banco más antiguo del mundo y también el que peor nota sacó en los exámenes de resistencia de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), despedirá a 2.600 empleados –casi el 10% de su plantilla— y cerrará unas 500 sucursales en los próximos tres años. Así lo dicta el plan estratégico que entre 2016 y 2019 prevé también la cesión de 27.600 millones de créditos morosos, una ampliación de capital de 5.000 millones de euros y el abandono de algunos de sus negocios. La entidad, cuyos orígenes se remontan a 1472, trata de apuntalar su solvencia y convencer a los accionistas de su viabilidad, después de perder un 80% de su valor en un año.

Según explicó este martes Marco Morelli, consejero delegado de la entidad desde el pasado mes de septiembre, “el aumento de capital será realizado antes de finales de año si se dan las condiciones de mercado”. Las acciones del banco parecían haber reaccionado bien (con el anuncio del nuevo plan de viabilidad abrían con subidas del 20,75% en la Bolsa de Milán). Sin embargo, conforme avanzaba el día se daban la vuelta y tres horas antes del cierre del mercado perdían cerca del 5%.

Si terminan el día en negativo, las acciones romperán la racha que encadenaban desde el pasado día 14 de octubre. Ese día arrancaron con un valor de 0,17 euros y ayer llegaron a 0,32 euros, tras lograr un repunte del 28,28%. Pero incluso esa subida es alivio relativo, si se tiene en cuenta que hace justo 12 meses los títulos se intercambiaban por 1,68 euros. Durante los meses de junio y julio, la extrema debilidad del sistema bancario italiano, con el Monte dei Paschi en caída libre y otras muchas entidades sepultadas bajo el peso de 350.000 millones de euros de créditos dudosos (el 13% del total), se convirtió además en un gran problema político para el primer ministro, Matteo Renzi, enfrascado en un ambicioso paquete de reformas constitucionales que serán sometidas a referéndum en las próximas semanas.

No hay que olvidar el 12% de las obligaciones emitidas por los bancos italianos —en un intento de salvar el desequilibrio entre los préstamos efectuados y los depósitos recogidos— fueron adquiridas por familias. Serían por tanto esos miles de pequeños ahorradores italianos —un porcentaje que no tiene parangón en Europa, aunque en España también los propietarios de participaciones preferentes cargaron con pérdidas  por los problemas de la banca— los que terminarían pagando el pato de la mala gestión bancaria y, previsiblemente, dejando constancia de su enfado en las urnas.

Traspaso de activos tóxicos

Además del despido de 2.600 empleados, que supondrá la reducción del 9% en gastos de personal —unos 1.500 millones—, y el cierre de sucursales —que en 2019 serán 1.500 en lugar de las 2.000 actuales—, el plan estratégico del Monte dei Paschi prevé el traspaso de una cartera de 28.500 millones de euros en activos tóxicos a un precio de 9.100 millones. Y una recapitalización de 5.000 millones de euros, que tendrá que ser aprobado por los accionistas en una asamblea prevista para el 24 de noviembre.

Mediante un comunicado, el banco italiano también ofreció ayer sus resultados económicos. Informó de que en los nueve primeros meses del año registró pérdidas por importe neto de 848,7 millones de euros, frente al beneficio neto de 584,7 millones cosechado en el mismo periodo de 2015. Las cuentas del banco fundado en 1472 reflejan un impacto negativo extraordinario de 2.022 millones de euros (un 43% más que un año antes) por provisiones ante pérdidas crediticias. La cifra de negocio de la entidad entre enero y septiembre alcanzó un total de 3.417,5 millones de euros, un 16,6% menos, con una caída del 11,6% de los ingresos por intereses netos, mientras los ingresos por comisiones aumentaron un 3,2%.

Por otro lado, el consejo de la entidad informó de que ha recibido una oferta de compra de 520 millones de euros de Istituto Centrale delle Banche Popolari Italiane (ICBPI) por su filial Merchant Acquiring, así como una propuesta de alianza comercial entre ambas entidades. "La oferta está sujeta a negociación y ejecución de la documentación contractual relevante y al visto bueno por parte de las autoridades competentes", precisó el banco, que negociará en exclusividad con ICBPI hasta el 31 de diciembre.

Intereses políticos

En una entrevista con este periódico, Alberto Bisin, profesor de Economía en la New York University, explicó el pasado mes de julio por qué la crisis bancaria italiana tiene el riesgo de convertirse en un problema social: “Que nuestros bancos estén peor que los de otros países es debido a la debilidad de la economía italiana, pero también porque el sistema bancario es increíblemente ineficiente y clientelar. Los créditos se han concedido demasiados veces en función de los contactos con la política. Es difícil establecer cuántos de los créditos son debidos a la crisis y cuántos a la estructura clientelar, pero el Monte dei Paschi es el ejemplo de cómo un banco ha sido gestionado durante décadas según los intereses del Partido Comunista, primero, y luego del Partido Democrático. La colusión entre la política local y el banco ha sido total”. Es por tanto lógico que Renzi tema que los ciudadanos intenten hacer pagar a la política tradicional lo que la tradición política –ineficiente y clientelar—terminó provocando.

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