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El Banco de México sube la tasa de interés al 4,75% para controlar la inflación

El banco central sitúa los tipos en su mayor nivel desde la crisis de 2009

Un hombre habla por celular junto a una ventanilla bancaria.
Un hombre habla por celular junto a una ventanilla bancaria. EFE

El Banco de México ha anunciado este jueves que subirá los tipos de interés del 4,25% al 4,75% para contrarrestar la presión inflacionaria y la depreciación del peso mexicano ante el dólar. Este es el mayor nivel que al que las tasas han llegado desde junio de 2009 en plena crisis económica mundial. En junio de este año, el banco central ya había incrementado los tipos de interés por la presión que la divisa había sufrido tras el Brexit y el temor a que la depreciación de la moneda impactase en la inflación.

“Este Instituto Central ha decidido llevar a cabo un ajuste en su postura monetaria, con el propósito de mantener la inflación y sus expectativas bien ancladas, lo que a su vez coadyuvará a una mayor estabilidad financiera”, ha señalado la junta de Gobierno del Banco de México en un comunicado. La institución ha explicado que toma esta medida porque el peso mexicano ha mostrado una alta volatilidad entre las monedas emergentes y que además existe la posibilidad de que una nueva caída de los precios del petróleo.

El banco central se está asegurando de que la inflación no exceda por mucho el techo del 3%. En el comunicado, los analistas explican que a finales de 2016 esperan que el indicador se sitúe ligeramente arriba de ese techo. La depreciación del peso mexicano, que hace una semana superó la barrera histórica de las 20 unidades por dólar, ha comenzado a trasladarse a la inflación a pesar de que durante un año se ha mantenido en mínimos históricos.

El Banco de México también ha tomado en cuenta la reacción de la Reserva Federal (Fed) de la semana pasada de mantener los tipos de interés sin cambio. Sin embargo, Janet Yellen, presidenta del banco central estadounidense, lanzó un mensaje de una inminente subida de tasas el próximo diciembre. Así que el banco, dirigido por el economista Agustín Carstens, ha tomado sus previsiones a la espera también de la elecciones presidenciales en Estados Unidos, el próximo 8 de noviembre.