Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Volkswagen pacta una compensación con los concesionarios en EEUU

El fabricante les indemnizará por los daños que sufrieron sus negocios por el escándalo de las emisiones

Logo de Volkswagen en una planta de producción
Logo de Volkswagen en una planta de producción EFE

Volkswagen pasa otra página en el escándalo de las emisiones en Estados Unidos. El fabricante alemán llegó a un principio de acuerdo con los concesionarios para compensarles por los modelos diésel que se les quedaron si vender desde que se destapó el fraude hace casi un año. La multinacional europea ya anunció un programa que incluye la recompra de los vehículos afectados a los propietarios.

El pacto cubre a 650 concesionarios, de acuerdo con la información entregada al juez que en San Francisco supervisa el proceso. Lo que no se concreta en este momento es la cantidad de fondos que Volkswagen va a tener que movilizar por cubrir los dañados que el fraude causó a sus negocios y por los coches que se quedaron sin vender. Sería adicional a los 15.300 millones de dólares que anunció en junio para compensar a los dueños.

Los términos financieros del acuerdo anunciado este jueves deberán ser presentados el 30 de septiembre próximo, fecha para la que se fijó la audiencia ante el juez Charles Breyer. El valor de los concesionarios de la marca se desplomó tras destaparse el fraude, que afecta a cerca de medio millón de vehículos solo en el mercado estadounidense. Algunos patrones se plantearon la posibilidad de demandar a Volkswagen.

Al final, los gestores de los concesionarios optan por la vía amistosa. El grupo les compensará con efectivo y otro tipo de incentivos para apacar las disputa. Los concesionarios se comprometen en paralelo en hacer lo posible para recuperar la dañada imagen de la marca en EE UU, para recuperar el valor de las franquicias y conseguir así que retome el tráfico de potenciales clientes.

La agencia de protección del medio ambiente en EE UU retiró a la compañía el certificado para poder vender vehículos con motores diésel, tras admitir que instaló un dispositivo electrónico que le permitía evitar los límites a las emisiones. La prohibición también afectó a los modelos que iba a sacar al mercado en 2016. El grupo Volkswagen puso ya a parte 18.000 millones de euros para hacer frente al DieselGate.

Volkswagen debe decidir aún como soluciona el problema con los coches diésel de gran cilindrada y está negociado en paralelo con el Departamento de Justicia para cerrar lo antes posible el expediente por la vía civil, para evitar que el caso llegue a los tribunales. Washington tiene, además, pruebas para iniciar una causa penal contra la compañía. La multinacional también está tratando de pactar con Nueva York y otros dos estados, lo que elevará la factura legal final.