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El crédito, un problema de demanda

Las empresas admiten que se ha abierto el grifo de los préstamos, pero con más comisiones y avales

La radiografía más reciente del crédito que acaba de realizar Funcas en un artículo publicado en Spanish Economic and Finance Outlook muestra que las condiciones en el acceso de las empresas al crédito bancario siguen mejorando en España, según la última encuesta del BCE con datos hasta marzo de 2016. El acceso a la financiación, que llegó a ser el principal problema para un 34% de las pymes españolas, ya no es un problema a destacar, ya que el porcentaje ha caído a más de la tercera parte (10,3%) y es similar por primera vez al de las pymes de la eurozona.

Respecto a la disponibilidad de crédito, la mejora en las pymes ha sido de tal intensidad que en la actualidad la diferencia entre el porcentaje de empresas que opina que ha aumentado y el que opina que ha disminuido es de 29,8 puntos porcentuales y triplica al de las pymes de la eurozona. Es más, es el mayor de todos los países del área del euro.

Las condiciones en el acceso a la financiación han mejorado sustancialmente en función de reducción del tipo de interés y de aumento en el tamaño medio del préstamo o línea de crédito. En cambio, todavía es mayor el porcentaje de pymes que opina que han aumentado otros costes (como las comisiones) y la exigencia de garantías que el que opina lo contrario.

El actual entorno de tipos reducidos está afectando negativamente a los márgenes bancarios, lo que obliga a los bancos a incrementar las comisiones. Por su parte, la exigencia de más garantías es la respuesta a los errores del pasado, dado que la alegría con la que la banca daba préstamos (con menos garantías y con tasaciones hinchadas), ha dejado una profunda huella en forma de pérdidas multimillonarias.

¿Va a seguir mejorando el acceso al crédito en los próximos meses? Todo parece indicar que sí, al menos en opinión de las empresas, ya que es mayor el porcentaje que declara que va a aumentar la disponibilidad de crédito que el que opina lo contrario, con una diferencia de 27,7 puntos en el caso de las pymes, casi tres veces más que las europeas. Las empresas españolas son más optimistas que las europeas con independencia del tamaño, siendo las grandes las más optimistas.

Con los datos anteriores, si el crédito sigue cayendo en España, no es reflejo de un problema de oferta, ya que las propias empresas opinan que la banca ha aumentado su predisposición de dar financiación. Por tanto, la caída es consecuencia de un necesario proceso de desapalancamiento.

Si no se detiene el avance hacia la unión bancaria europea (que puede perder credibilidad si hace un traje a medida a la banca italiana que quiere saltarse las reglas aprobadas), se consolida la recuperación económica (y con ella la demanda solvente de crédito), y las medidas del BCE son efectivas (lo que es cada vez más difícil), seguirán mejorando las condiciones en el acceso al crédito bancario. El problema de la recuperación del crédito en España ya no está en la oferta, sino en la demanda.