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Popular: “La opción de fusión con otro banco no pasó de una charla de café”

Ángel Ron, presidente de la entidad, admite que el consejo debatió todas las opciones antes de ampliar capital

El presidente del Banco Popular, Ángel Ron
El presidente del Banco Popular, Ángel Ron

Ángel Ron, presidente del Banco Popular, admitió contactos de otros bancos para firmar una fusión, a preguntas sobre los acercamientos del Santander, Sabadell y CaixaBank, antes de que anunciara la ampliación de capital de 2.505 millones que finaliza este viernes. Ron ha explicado que el consejo "analizó todas las opciones". "Desde no hacer nada hasta alguna operación, pero no pasaron de charlas de café. Optamos por la ampliación porque creemos que protege al banco ante las incertidumbres del futuro", ha señalado.

Aun así, abundó en los acercamientos con los competidores a preguntas de los periodistas. "Todos hablamos con todos y el supervisor dice que las fusiones son una solución para los problemas del sector; además, nuestro modelo es deseado por muchos desde hace tiempo, pero creemos que la ampliación es mejor para los accionistas y clientes ya que una fusión destruiría valor".

Horas después, en el mismo curso de verano, el presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, confirmó ayer que la entidad ha mantenido "conversaciones" en relación con una fusión con el Popular “en numerosas ocasiones”, si bien, dijo, ahora "no es el momento de hacer adquisiciones". Oliu precisó que su acercamiento no ha llegado al nivel de negociación, aunque sí de “conversaciones desde siempre, desde hace años. También las hemos mantenido con otras entidades, aunque más con el Popular porque tenemos relaciones de amistad porque son más simpáticos y más afines".

En su discurso, Ron puso de manifiesto el debate interno que vivió el Popular antes de intentar ampliar capital, una operación sobre la que señala que "va bien" y con la que están "contentos". Aseguró que ningún consejero le pidió su dimisión y que era consciente de las críticas de algunos inversores a su gestión, que le ha llevado a una segunda ampliación tras la realizada en 2013. 

En su charla en un curso organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander y la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y patrocinado por el BBVA, dijo que la respuesta de los consejeros, que tienen el 21,8% del capital, al acudir "mayoritariamente a la ampliación" es una manera de refrendar su gestión. También aseguró que los inversores institucionales han exigido al actual equipo gestor que apliquen las medidas prometidas con el nuevo capital, que pasan por la limpieza de activos inmobiliarios dañados hasta 2018, "lo que supone confianza en los directivos".

Comentó que ha habido interés de comprar nuevas acciones porque entienden que la rentabilidad del negocio principal del banco está oculta por el problema de las escasas provisiones que tenía el Popular. El banco siempre ha negado tener escasas dotaciones, pero al final, los supervisores han impuesto su criterio y le han obligado a reforzarse. Sobre este asunto, comentó que el nivel medio que se exigía al Popular estaba influido por la cifra que ofrecen los bancos con ayudas públicas y los que pasaron los activos dañados a la Sareb, aunque admitió que el asunto acabó siendo una reclamación del mercado.

Sin autocrítica

Durante la charla mencionó varias veces la necesidad de "volver al negocio básico". A pesar de ello, Ron no hizo autocrítica de su labor al frente del Popular, pese a que ocupa la presidencia desde octubre de 2004. Explicó que en los inicios de los años 2000 existía "una presión enorme porque las antiguas cajas crecían al 30% en el crédito y se criticaba a los que solo lo hacíamos al 15%. El banco ha sobrevivido por la fortaleza de su negocio básico del negocio con pymes y familias, pero la crisis nos ha enseñado que la diversificación es vital y ha puesto de manifiesto que nuestro modelo es rentable" y dijo que sobrevivirá mejor que los que necesiten provisiones adicionales en los próximos años que dependen de carteras hipotecarias que ya no tiene cláusulas suelos en las hipotecas, en velada referencia a algunos competidores, como las antiguas cajas.

Los salarios no pueden ser bajos siempre

Fuera del negocio bancario, Ángel Ron, avisó este miércoles de que "no se puede permanecer en un modelo de bajos salarios para siempre" y apostó por la contratación indefinida, todo ello como vía para lograr la necesaria mejora de la productividad en un contexto económico de débil crecimiento.

Ron desplegó todo un "ramillete" de incertidumbres a los que se enfrenta España y que plantean también una serie de retos. Señaló que, aunque la economía española mantiene su fase expansiva, "la incertidumbre política hace difícil que crezca al ritmo económico deseable". En esta situación, la demanda interna y la inversión empresarial seguirán siendo el "motor" de la economía, gracias en parte unas condiciones de financiación ultralaxas que, sin embargo, "si se mantienen más tiempo del debido pueden generar efectos contraproducentes, si no los han generado ya".