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Los inspectores arropan a los peritos del ‘caso Bankia’ y critican a Linde

Consideran que el Banco de España incurre en un conflicto de intereses al descalificar el trabajo de los peritos del caso Bankia porque aprobó sus cuentas de la salida a Bolsa

La junta directiva de la Asociación de Inspectores del Banco de España considera que el supervisor incurre en un conflicto de intereses al descalificar el trabajo de los peritos del caso Bankia que consideraron que las cuentas estaban maquilladas. Los inspectores recuerdan que tres de los cuatro miembros de la Comisión Ejecutiva del Banco de España —Restoy, López Roa y Salas— aprobaron las cuentas de Bankia por lo que su opinión actual no es independiente. Los inspectores dicen que los peritos (escogidos por el supervisor) son profesionales contrastados que actuaron con independencia y de acuerdo a la ley.

No es la primera vez que los inspectores critican a la dirección del Banco de España. Antes de que estallara la crisis financiera advirtieron del excesivo endeudamiento del sector, y cuando quebraron decenas de cajas dijeron que la alta dirección miró para otro lado ante los indicios de delito de algunos banqueros, muchos de los que después acabaron en los juzgados.

Ahora el conflicto es por la salida a Bolsa de Bankia, donde están en juego los 1.800 millones que 350.000 pequeños inversores desembolsaron en acciones de la entidad en julio de 2011. Dos peritos, Antonio Busquets y Víctor Sánchez Nogales, nombrados a propuesta del Banco de España, dijeron que las cuentas de 2010 y 2011, bajo la presidencia de Rodrigo Rato, y de 2012, con José Ignacio Goirigolzarri, “tenían errores contables y no reflejaban la imagen fiel de la entidad”.

El fondo de rescate, el FROB, sostuvo lo contrario tras consultar al Banco de España. La defensa de Rato pidió el informe del supervisor para reforzar su inocencia. El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu se lo reclamó al organismo que dirige Luis Linde y manifestó que su opinión es contraria a la de los peritos con una compleja argumentación contable a través de un cuestionario técnico.

La Asociación de Inspectores entiende que la situación es “extraordinariamente grave”. En un comunicado enviado a sus asociados, que es la mayoría de este cuerpo, argumentan que el informe del Banco de España supone corregir los criterios técnicos y profesionales de dos profesionales, algo que consideran “un ataque frontal” a su trabajo.

Además, afirman que ha podido existir “un eventual conflicto de intereses entre aquellos responsables que aprobaron la constitución y salida a Bolsa de Bankia y quienes ahora han firmado y/o han participado en la elaboración del informe”. Los inspectores recuerdan que dos consejeros de la Comisión Ejecutiva del Banco de España, Ángel Luis López Roa y Vicente Salas, ocuparon estos cargos durante la constitución y la salida a Bolsa de Bankia, “sin que sepamos si se abstuvieron entonces o si lo han hecho ahora”.

También afirman que cuando la entidad presidida por Rato salió a cotizar, Fernando Restoy, actual subgobernador, era vicepresidente de la CNMV, que aprobó la operación bursátil “sin que sepamos si se abstuvo entonces o se ha abstenido ahora”. Apuntan que, en febrero pasado, cuando el FROB reclamó el informe al Banco de España, Restoy figuraba como presidente de la Comisión Gestora del fondo de rescate (y ahora es vicepresidente).

Fuentes cercanas al supervisor manifestaron su sorpresa por estas acusaciones que atribuyeron un conflicto laboral y rencillas entre los inspectores que se fueron al Banco Central Europeo (BCE) y los que se han quedado en Madrid.

Los inspectores se preguntan si todos los técnicos de la Dirección General de Supervisión y la de Regulación que han participado en el informe, cuyos datos quiere conocer Andreu, también participaron en la salida a Bolsa de Bankia. La Asociación explica que el Banco de España les ha transmitido que no ve inconvenientes en haber participado en la aprobación de cuentas de Bankia y ahora emitir un juicio. Sin embargo, los inspectores consideran que el artículo 5 del código de conducta del supervisor “se pronuncia en sentido contrario”.

Traspaso al BCE

Frente a estas complicadas relaciones, los inspectores argumentan que Antonio Busquets y Víctor Sánchez Nogales no estaban influidos por nada que cuestionara su neutralidad y autonomía, por lo que sus informes fuera “totalmente independientes y respetaron los criterios regulatorios”. La junta recuerda que la situación es más relevante porque se está en proceso de traspaso de competencias supervisoras al Banco Central Europeo, a través del Mecanismo Único de Supervisión, “lo que debe efectuarse con todas las garantías de transparencia en relación con hechos pasados y presentes, y quizá no suficientemente explicados todavía”. Piden que no se repitan errores del pasado que han acabado con el prestigio de esta institución.

Tras este documento, y a falta de nuevos informes que entregue el Banco de España, la pelota está ahora al tejado del juez que debe decidir a quién considera más fiable ante conclusiones radicalmente opuestas. El problema es que el supervisor es la máxima autoridad en regulación, pero su implicación con el pasado parece evidente. Hasta ahora, Bankia ha pagado 60 millones en sentencias ganadas por accionistas de la entidad y hay denuncias por 564 millones. Además, Andreu debe resolver si Rato falsificó las cuentas. Mucho en juego.

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