Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El freno de China e India lastra las perspectivas de crecimiento en Asia

El Banco Asiático de Desarrollo rebaja en cuatro décimas el crecimiento de los dos gigantes emergentes en 2015. La previsión es del 6,7% para China y del 7,4% para India.

El colchón que proporcionan las economías emergentes al crecimiento mundial es cada vez más fino. China e India, los dos mayores países en desarrollo del planeta, crecerán en los próximos años menos de lo previsto y arrastraran a la baja toda la región, según el último informe de perspectivas publicado este martes por el Banco Asiático de Desarrollo (BAD). A pesar de que la mayoría de economías del continente se han beneficiado del abaratamiento de los precios del crudo, la ya inexorable "nueva normalidad" china y el retraso en la puesta en marcha de reformas cruciales en India pasarán factura a todo el conjunto, que en 2014 aportó más de un tercio al crecimiento global.

Según cálculos del BAD, Asia crecerá un 5,8% este año y un 6% en 2016, por debajo del 6,3% que se había estimado anteriormente. Tanto China como India seguirán creciendo por encima de la media del continente, pero entre tres y cuatro décimas menos de lo que se esperaba. La segunda economía mundial experimentará un aumento del PIB del 6,8% este año y un 6,7% el próximo, por lo que el organismo prevé que Pekín consiga estabilizar la caída permanente del ritmo de crecimiento que ha experimentado en los últimos cuatro años. India, por su parte, crecerá un 7,4% este año y un 7,8% en 2016, año en que las reformas emprendidas por Narendra Modi empezarían a dar sus primeros frutos.

Si tras el estallido de la crisis financiera los países emergentes -especialmente en Asia- se convirtieron en el refugio de los inversores por las dudas en las economías desarrolladas, ahora el panorama en la región es más sombrío por el cada vez menor crecimiento y los vaivenes de China, principal socio comercial de muchas otras economías asiáticas. Las buenas perspectivas en Estados Unidos y la posible subida de los tipos, además, favorecen la fuga de capitales y varias monedas se han depreciado tras la tormenta desencadenada por el yuan.

"Se espera que los países en desarrollo en Asia sigan siendo los mayores contribuyentes al crecimiento mundial a pesar de la moderación, pero soplan vientos en contra. Con el fin de resistir a las fluctuaciones de los tipos de interés en los mercados internacionales y a otras crisis financieras, es importante implementar medidas para gestionar los flujos de capital, como limitar la dependencia de los préstamos en divisa extranjera", aseguró en un comunicado el economista jefe de la institución, Shang-Jin Wei. India, a pesar de llevar un ritmo más lento en su proceso de reformas, se presenta como uno de los países con más buenas perspectivas del continente por sus relativamente menores vínculos económicos y financieros con China.

El BAD es el último de numerosos organismos internacionales que ha decidido rebajar sus perspectivas de crecimiento de China para este año y los venideros. El Banco Mundial es el único que confía en que se alcance una tasa por encima del 7% marcado por Pekín (7,1%). El Fondo Monetario Internacional, como el BAD, prevé un 6,8% y se muestra mucho más pesimista para 2016, con un avance del 6,3%, en medio de los esfuerzos de la segunda economía mundial para virar hacia un modelo económico más sostenible impulsado por la demanda interna y no a golpe de inversión pública. "Siempre y cuando el país continúe con las reformas promercado, existe una buena oportunidad para que China gane en productividad y logre tasas de crecimiento relativamente fuertes en el futuro", aseguró el economista del BAD. En los primeros seis meses de 2015, la República Popular creció un 7%, pero tras la debacle bursátil de este verano y la caída del comercio exterior los analistas creen casi imposible que se mantenga este ritmo.