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La banca móvil se abre paso con rapidez en EE UU

Cuatro de cada diez usuarios con cuenta corriente realizó algún tipo de actividad bancaria el pasado año

Los dispositivos móviles se están convirtiendo cada vez más en una herramienta para hacer transacciones financieras por las que no hace mucho había que pasar por un cajero o la ventanilla de un banco. Y lo está haciendo muy rápido. El 39% de los usuarios de teléfonos que tienen cuenta corriente en una entidad en Estados Unidos usaron en algún momento en 2014 servicio de banca electrónica. Es un incremento de 10 puntos porcentuales en dos años.

Los datos están recogidos en el último informe de la Reserva Federal dedicado al desarrollo de los servicios financieros móviles, que empezó a publicar en 2011. Entonces, solo uno de cada cinco usuarios de móviles realizaba algún tipo de operación bancaria con sus dispositivos electrónicos. Pese a esta remontada en solo tres años, es una área del negocio bancario aún emergente.

El uso más frecuente del conocido como “mobile banking” sigue siendo el acceso al balance de las cuentas o para seguir las últimas transacciones bancarias realizadas. Le sigue las transferencias de fondos entre cuentas. Más de la mitad de los usuarios de los servicios de banca móvil reciben mensajes de sus bancos para avisarles de los pagos o movimientos en sus balances.

Lo que empieza a ser más común en EE UU, como señala la Fed, es el uso de los móviles para hacer depósitos de cheques de manera remota, usando la cámara de los móviles. El último estudio revela que este tipo de servicio creció 13 puntos porcentuales en solo un año, hasta el 51% de los usuarios de servicios de banca móvil. Los que realizan pagos, sin embargo, se quedan en el 22%.

Ahí se observa también un aumento significativo, de 10 puntos en tres años, y se potenciará, como indica la Fed, conforme los usuarios adquirian dispositivos con la tecnología para hacer estas transacciones. Los jóvenes son los más receptivos, con el 34% frente al 7% de los adultos mayores de 60 años. Es ahí donde las grandes compañías de Silicon Valley toman posiciones.

Apple introdujo hace unos meses su propio servicio de pagos electrónicos, algo que lleva haciendo años Google con el servicio Wallet. Facebook, por su parte, acaba de anunciar esta semana que va a completar su plataforma de mensajería con un servicio de comercio electrónico para que el usuario entre en contacto directo con las tiendas y además permitirá hacer transferencias.

El 87% de la población adulta en EE UU tiene acceso de forma regular a un móvil. De ese total, el 71% usa teléfonos interactivos con aplicaciones que les permiten acceder a Internet y hacer transacciones electrónicas. Eso, en principio, debería facilitar la progresión de este tipo de servicios. Pero la Fed habla de dos factores que dificultan su adopción.

Por un lado, está el desconocimiento de los usuarios hacia los servicios de banca móvil que les ofrecen sus entidades. Por otro, el temor a estas aplicaciones o la tecnología que está detrás de estas transacciones sean inseguras. Y eso pese a que nueve de cada diez consumidores que en EE UU tienen una cuanta usa algún tipo de tecnología para interactuar con sus bancos.