Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Senado abre la puerta para que las mutuas eviten la quiebra con cuotas

Una emienda aprobada por PP, CiU y PNV permite la regeneración del patrimonio histórico de estas entidades

El Senado abrió ayer una vía para que las mutuas de accidentes de trabajo puedan salir con cotizaciones sociales de la delicada situación financiera en la que se encuentran. En concreto, lo que hizo ayer el pleno de la Cámara Alta fue dar luz verde con los votos de PP, PNV y CiU a una enmienda transaccional que permite a las empresas destinar a las mutuas una parte de la rebaja de cuotas sociales a la que tienen derecho cuando sus índices de siniestralidad laboral están por debajo de la media de su sector de actividad.

Como admitió en octubre la propia patronal de mutuas (Amat), en sendas cartas remitidas al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y a la ministra de Empleo, Fátima Báñez, las mutuas de accidentes laborales se encuentran al borde “de la quiebra” por la delicada situación de sus patrimonios históricos. En ellas les reclamaba cambios en la ley para salir de esta situación y lo ha conseguido. Estas entidades han llegado a esta situación por los gastos indebidos en que incurren según ha detectado la Seguridad Social en las auditorías anuales que les hace. Tras ellas, les reclama la devolución de estos gastos, que han cargado contra su patrimonio histórico.

La citada enmienda permite ahora a las mutuas —20 asociaciones de empresarios que con cotizaciones sociales, unos 10.000 millones al año, atienden los accidentes laborales, las prestaciones de las bajas de estos percances y de las bajas comunes en colaboración con la Seguridad Social— regenerar su patrimonio histórico con el dinero que les cedan las empresas de la reducción a la que tienen derecho, el llamado bonus. Los recursos para esta reducción salen del Fondo de Prevención de la Seguridad Social, que se alimenta con el dinero que año tras año sobra de la gestión de los accidentes laborales (630 millones en 2013).

Según el texto de la enmienda, para que las mutuas puedan recibir parte de este dinero será necesario que haya un pacto con la empresa. Se da la circunstancia de que para que una compañía pueda acceder al bonus, algo que en última estancia decide la Seguridad Social, necesita un informe de la mutua. Además, la empresa solo puede acceder a la rebaja si sus índices de siniestralidad están por debajo de los del sector, algo en lo que las mutuas tienen mucho que decir, puesto que son ellas las que tratan los accidentes laborales y quienes hacen la primera consideración acerca de si son o no una contingencia profesional. También son ellas quienes inician el trámite para catalogar como profesional una enfermedad.

La enmienda deja abierto el límite máximo que se establecerá para que las mutuas participen de estos “incentivos”, algo que determinará un reglamento posterior. Una vez aprobado el texto de la nueva ley de mutuas en el Senado, ahora el proyecto vuelve al Congreso para su aprobación definitiva.