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El 30% de las firmas españolas han bajado la inversión tecnológica

Felipe VI anima a las empresas a reindustrializarse para salvar la crisis

El Rey Felipe en el III Congreso Nacional de Directivos, organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD)
El Rey Felipe en el III Congreso Nacional de Directivos, organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) EFE

Felipe VI clausuró ayer el tercer congreso de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) que se ha celebrado durante dos días en Bilbao, a donde acudía por primera vez desde que fue coronado rey. El monarca hizo suyo el discurso más oído durante estas jornadas tituladas Reindustrializar para ganar: Los países que tienen un sector industrial fuerte han resistido mejor la crisis, dijo, no sin apostillar que “sin duda es necesario un sistema financiero sano” para conseguirlo.

El Rey declaró que existe una necesidad de reindustrializar España al igual que Europa. Aunque, de momento, en palabras de Rosa García, consejera delegada de Siemens, “nos estamos quedando atrás. Ya que la obsolescencia de la industria es muy grande. Es más, el 30% de las empresas gastan menos en modernización tecnológica que hace diez años”. Por eso la ejecutiva animaba a los casi 2.000 directivos que se han dado cita en Bilbao: “No esperen para implantar la industria 4.0 o del siglo XXI. Por el bien de este país piensen cómo podemos evitar la obsolescencia tecnológica”. La responsable de Siemens aludía a los apoyos europeos del Plan 2020, dotado con 1.700 millones de euros, y a las ayudas existentes en España para pequeñas y medianas empresas para que las compañías no dejen pasar el tren de la modernización tecnológica.

“Tiene sentido plantearse la existencia de una política industrial en España. Y hay un interés renacido por ello”, aseguraba Carlos Solchaga, ex ministro de Industria y de Economía con el PSOE y artífice de la reconversión industrial de los años ochenta, para quien, sin embargo, “es un espejismo que aquellos países con industrias fuertes sean menos vulnerables a la crisis. Alemania lo ha sido, pero porque sus bancos estaban en mejor situación que los españoles”. Solchaga es partidario de impulsar políticas de apoyo a la innovación en lugar de aquellas políticas verticales que sirven para impulsar sectores como el biotecnológico, las telecomunicaciones, etcétera.

Antonio Garrigues Walter, presidente de honor del bufete de abogados que lleva su apellido, destacó en su intervención, ante los últimos casos de corrupción conocidos en España, “no estamos en el país más corrupto del mundo. Estamos en el puesto número 30, muy cerca de Francia y por encima de China, que ocupa la 70 posición mundial. Y el 80% de la corrupción que tenemos procede de los tiempos de la borrachera política. No es nueva. Ahora la corrupción es inferior que antes porque seguimos pagando la burbuja económica”.

Pese a ello, Josu Erkoreka, portavoz del Gobierno Vasco, afirmó que “la recuperación de la confianza ante la cantidad de tropelías que estamos viviendo debería estar en la agenda de prioridades del Gobierno”.