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España lidera la destrucción de empleo industrial en la UE durante la crisis

La caída en los salarios propicia la recuperación de competitividad industrial, pero Bruselas avisa ante la escasa financiación empresarial

Fábrica de celulosa en Huelva. Ampliar foto
Fábrica de celulosa en Huelva.

La sombra de la mayor debacle económica de la historia reciente sigue siendo alargada para el sector industrial español. La Comisión Europea ha señalado este jueves a España como el país de la UE que más empleo industrial destruyó entre 2007 y 2012, los años de crisis más aguda: hasta 715.000 trabajadores del sector secundario se quedaron sin trabajo en un periodo aciago para el conjunto de la UE. Italia, Francia y Reino Unido, países de mayor tradición industrial que España, perdieron 525.000, 375.000 y 325.000 empleos respectivamente. De entre los 28 Estados miembros solo Alemania incrementó la fuerza laboral del sector industrial en el periodo, con cerca de 50.000 nuevos empleados.

El informe de competitividad industrial que elabora anualmente el Ejecutivo comunitario sitúa a España entre los países que recuperan fuelle —a golpe de ajuste en el empleo— en este terreno, pero exige al Gobierno español más medidas para revitalizar un sector que ha perdido comba en paralelo al declive económico. Entre las recetas de Bruselas destacan dos: la necesaria reactivación del crédito empresarial —especialmente en el caso de las pymes— y el impulso a la innovación.

"A pesar de la mejora en la financiación bancaria, las pequeñas y medianas empresas españolas del sector industrial siguen teniendo más dificultades para obtener financiación que sus pares europeos", señala el estudio comunitario. "Los tipos de interés exigidos siguen siendo mucho más altos que en otros Estados miembros y la disponibilidad de liquidez es especialmente complicada en los primeros meses de desarrollo de un negocio, aunque este demuestre su viabilidad". Además, Bruselas llama la atención sobre la demora en el pago a proveedores por parte de las administraciones públicas y sitúa a las autoridades españolas como las peor pagadoras de la UE. "Los problemas de liquidez de las empresas continúan viéndose empeorados por los largos retrasos a la hora de recibir los pagos, en particular del sector público".

En el plano de la innovación industrial, una de las claves para la recuperación de la industria continental, la Comisión Europea reconoce un "mejor rendimiento" desde 2007, pero ahonda en la brecha creciente con el resto de la UE y subraya la escasa importancia de las manufacturas intensivas en conocimiento sobre el total de exportaciones. "En los años anteriores a la crisis el gasto en I+D aumentó considerablemente, pero España ha fallado en la transición hacia una economía basada en el conocimiento", enfatiza.

El Ejecutivo comunitario insta al Ejecutivo español a eliminar "obstáculos" a la competencia en los mercados de productos y servicios —una de las máximas más repetidas en los informes económicos de Bruselas— e insiste en acabar con las "barreras" al crecimiento de las empresas. "España debe fomentar un entorno más favorable a la innovación y al desarrollo de nuevas empresas", apunta.

Pese a la reciente mejoría de la competitividad, la Comisión Europea sigue situando a España en el grupo de países rezagados, a mucha distancia de los líderes de la UE en este ámbito: Alemania, Países Bajos, Dinamarca e Irlanda. "Desde el principio de la crisis, España ha realizado progresos considerables para recuperar competitividad en materia de costes y precios. Sin embargo, gran parte de este ajuste tiene origen en factores cíclicos, en particular en la fuerte caída de empleo durante la crisis", añade.

Los nórdicos y Países Bajos, líderes en calidad administrativa

N. DE MIQUEL

Los países nórdicos —y después de ellos los Países Bajos— cuentan con los gobiernos “más efectivos” de los 28 Estados miembros. El informe de europeo de competitividad publicado este jueves señala a las administraciones públicas de Finlandia, Dinamarca, Suecia, Luxemburgo, Bélgica y Países Bajos como las más efectivas de la Unión. Entre los factores que la Comisión tiene en cuenta para la elaboración de este ránking destacan la imparcialidad administrativa, la calidad de los servicios que ofrece a sus ciudadanos, la solvencia, el nivel de corrupción y la independencia judicial. Además, estos países se encuentran entre los más efectivos en su trato con las empresas privadas y en el impulso de la competitividad industrial. “El aumento de la eficiencia pública induce al crecimiento más rápido de las empresas”, apunta el estudio.

La Comisión Europea también relaciona innovación con productividad en el trabajo y sitúa a Suecia, Dinamarca y Finlandia a la cabeza de los Veintiocho en ambos indicadores. Es decir, que estos países no solamente cuentan con las administraciones que más favorecen al crecimiento de las empresas, sino que además estas firmas son las más fructíferas de la UE. En lado contrario, Bruselas sitúa a los países al este de Europa.

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