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La CE no ha recibido el plan para la posible prolongación de Garoña

España sólo notificó la nueva legislación de febrero, que permitió a la central renovar su licencia

Planta nuclear de Garoña, en la provincia de Burgos.
Planta nuclear de Garoña, en la provincia de Burgos. EFE

Las autoridades españolas no han enviado ninguna notificación a la Comisión Europea (CE) sobre la posible renovación de la central nuclear de Garoña hasta 2031, ni el plan de inversión, ni información que le permita evaluar el impacto ambiental de esta decisión. La Comisión "no ha recibido ninguna notificación" en el marco del artículo 41 del Tratado Euratom, según el cual se le deben comunicar los proyectos de inversión relativos a las actividades nucleares en los Estados miembros, recalcó el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, en una respuesta a una pregunta escrita de la eurodiputada socialista española Iratxe García Pérez.

Oettinger indicó que la CE tampoco ha recibido ninguna notificación en el marco del artículo 37 que le permita evaluar el impacto ambiental de esas actividades. En cambio, la CE sí está "al corriente de la evolución de la legislación (española) en relación con la renovación de las solicitudes de explotación de instalaciones nucleares", agregó. En concreto, el Gobierno español notificó oficialmente a Bruselas la nueva legislación aprobada el pasado 21 de febrero, con la que modificó el Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas (RINR) y que permitió a la central de Garoña solicitar la renovación de su licencia y retomar su actividad.

El titular alemán de la CE subrayó también que la decisión sobre la posible renovación de la licencia de explotación de una central nuclear "es un asunto de competencia nacional", así como es responsabilidad de los Estados miembros velar por que las instalaciones nucleares se exploten de forma segura. Igualmente dejó claro que la seguridad de las instalaciones nucleares debe evaluarse "cada diez años" y que cada seis deben llevarse a cabo revisiones en las que participa la CE.

El operador de Garoña (Nuclenor, participada al 50 % por Endesa e Iberdrola) solicitó permiso para ampliar la vida útil de la central -ubicada en la provincia de Burgos, en el norte de España- en 17 años, con un estudio de seguridad limitado a diez. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) aprobó una instrucción técnica con nuevos requisitos para estudiar la renovación de la nuclear, de cara al informe preceptivo que remitirá al Gobierno.

Nuclenor pidió que se permita operar a Garoña hasta 2031, para lo que se requiere un informe técnico del CSN que, si es negativo, obligaría al cierre definitivo y, si es positivo, dejaría la decisión última en manos del Ejecutivo. En 2031, la planta atómica alcanzaría los 60 años de antigüedad