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BMW invertirá 1.000 millones de dólares en una nueva planta en México

El sector automotriz mexicano consolida su despegue con la apertura de la sexta armadora de vehículos en cuatro años

Harald Krüger, miembro del Consejo de Administración de la automotriz.
Harald Krüger, miembro del Consejo de Administración de la automotriz. EFE

México continúa su ascenso en el sector automotriz. La compañía alemana BMW ha anunciado que invertirá 1.000 millones de dólares (735 millones de euros) en la construcción de una planta armadora de automóviles en el Estado de San Luis Potosí (norte del país), que comenzará sus operaciones en 2019, tendrá una capacidad de producción de 150.000 unidades y creará 1.500 empleos directos. La automotriz busca fortalecer su producción para el continente americano y ha optado por México por su pertenencia al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, en inglés).

Harald Krüger, miembro del Consejo de Administración del Grupo BMW, ha explicado que la nueva planta en México apuesta a un modelo para fortalecer la estrategia de la compañía en América del Norte.“Esta decisión subraya una vez más nuestro compromiso en la región del TLCAN. Compromiso que inició desde hace 20 años con nuestra planta estadounidense de Spartanburg, en la cual fabricamos vehículos de la marca BMW. Considerando la capacidad de producción planificada en la planta mexicana, BMW Group podrá aprovechar mejor el potencial de crecimiento que está experimentando toda la región”.

El crecimiento del que habla Krüger se ha cristalizado en los últimos cuatro años con el anuncio de la apertura de seis nuevas plantas armadoras de vehículos para marcas como Audi, Mazda, Honda, Mercedes Benz y Nissan-Renault. Además de una tendencia positiva en la producción y exportación de automóviles en los últimos años. En 2013, la producción alcanzó los 2.933.465 vehículos, un 1,7% más que el año anterior, según datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA). Unos 2,5 millones de esos coches son exportados, el 70,6% tienen como destino Estados Unidos.

Comenzará sus operaciones en 2019, tendrá una capacidad de producción de 150.000 unidades y creará 1.500 empleos directos

La alemana ya había detectado la importancia de México en el mapa automotriz: en 2013 compró 1.600 millones de dólares (1.100 millones de euros) en autopartes hechas en el país. Desde 1994, año en el que se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, BMW comenzó la venta de sus automóviles en México que desde entonces ha tenido un crecimiento sostenido. Además de este nueva inversión, la automotriz planea ampliar su planta en Spartanburg (EEUU) para producir 450.000 coches.

Desde 2012, México ha contado con 32 nuevos proyectos para el sector automotriz que ha invertido unos 13.000 millones de dólares (9.500 millones de euros). La consolidación de estos proyectos ha llevado al Gobierno mexicano ha plantear nuevas estrategias que hagan más atractiva la inversión extranjera automotriz en el país. “El Gobierno de la República y los empresarios del sector trabajan en las cuatro áreas de la agenda de la industria automotriz: fortalecer el mercado interno, mejorar el entorno de negocios, ampliar el acceso a mercados internacionales, e impulsar la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación”, ha descrito el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, en el anuncio de la inversión de BMW.

La producción automotriz de México se ha concentrado en el ensamblaje de automóviles compactos. Sin embargo, las últimas tres inversiones anunciadas por Audi, Mercedes Benz y BMW dan un giro hacia una categoría premium. Audi abrirá su planta de ensamblaje en el Estado de Puebla (centro del país) en 2016, y Mercedes Benz se ha aliado con Nissan-Daimler para invertir 1.200 millones de dólares (880 millones de euros) en una fábrica de autos que se construye en el Estado de Aguascalientes (occidente de México).