El vigilante de Internet

La empresa de seguridad informática Optenet ingresó 10,4 millones en 2013 Operadores como Orange, Telefónica o Vodafone recurren a sus servicios

El fundador y presidente de Optenet, Francisco Martín Abreu.
El fundador y presidente de Optenet, Francisco Martín Abreu.

Gigantes tecnológicos como Microsoft, Apple o Google dieron sus primeros pasos en un garaje para después convertirse en líderes mundiales en el sector. Aunque desde un sótano de San Sebastián y no de California, la empresa de seguridad informática Optenet sigue el mismo camino. Fundada en 1997 por el español Francisco Martín Abreu, hoy sus servicios son los elegidos para asegurar sus redes por operadores de Internet como Telefónica, Orange, Vodafone o América Móvil, a través de los que llegan a más de 120 millones de usuarios finales.

El sector reconoce la calidad del producto de Optenet, que compite de tú a tú con grandes empresas de la seguridad como Symantec (Norton Antivirus) o McAfee. A diferencia de estas firmas, que también venden sus sistemas directamente a los particulares, Optenet se ha centrado en servir a los operadores. Y, precisamente, esa es una de sus principales ventajas competitivas, como destaca Martín Abreu. “Ofrecemos lo que hoy se llama seguridad en la nube, aunque cuando empezamos a hacerlo todavía no se hablaba de la nube”. Optenet instala sus sistemas de seguridad en el servidor del operador de modo que los clientes de ese operador no tienen que instalar nada y el tráfico de Internet ya les llega “limpio”. Eso les ha distinguido de la competencia desde el primer momento, señala quien además de fundador es presidente y consejero delegado de la empresa. “Como explicación gráfica, mientras otros tienen que instalar lo que podríamos llamar una caja por cada cliente, con Optenet basta con instalar una sola caja”.

Sus productos compiten de tú a tú con gigantes como McAfee o Symantec

El otro punto fuerte de la tecnología de la empresa radicada en Oiartzun (Gipuzkoa) es su sistema automático de clasificación de los contenidos de Internet. “Mientras otros necesitan ejércitos de personas para analizar manualmente las páginas, nosotros usamos desde el principio un sistema que desarrollamos en la escuela que lo hace automáticamente”, explica Martín Abreu. Ese “analizador” detecta problemas como el correo basura (spam), espionaje, suplantación de identidad (phising), virus o contenidos no aptos para menores y los va clasificando. Además, “autoaprende” y se actualiza por sí mismo.

Ello hace posible que una empresa con menos de 200 empleados pueda dar servicio a tantos clientes. Porque aunque son la mayor parte del negocio, Optenet no vive solo de los proveedores de Internet. También se aprovecha de la mayor velocidad de procesamiento de su software, que es otra de las ventajas que la ha ayudado a conseguir contratos con otras grandes organizaciones. Administraciones como el Gobierno Federal alemán o multinacionales como McDonald’s confían en la española para que vele por la seguridad de sus conexiones. “Somos capaces de hacer con tres máquinas cosas para las que otros necesitan 40”, destaca Martín Abreu.

En un momento en el que el binomio innovación y exportación se vende como la única vía de futuro para las empresas españolas, esta firma informática es el perfecto ejemplo. A su esfuerzo innovador y tecnológico se añade una estrategia de mercado en la que España solo representa el 20%. El resto de su negocio se reparte entre Europa (un 30%), Latinoamérica (30%) y el resto del mundo (20%). “Esto nos permite sortear mejor los momentos de debilidad de una región en concreto”, asegura su presidente.

Salir fuera es un paso casi siempre acertado, pero también complejo. Así como la entrada en Latinoamérica “es más sencilla” para una empresa española, acceder a otros mercados es más complicado. “Todavía no se identifica a España como una marca puntera en tecnología”, lamenta Martín Abreu. Así que al inicio de la expansión internacional las buenas críticas de analistas tan prestigiosos como la consultora tecnológica Gartner, que recomendó los productos de Optenet, fueron un empujón importante. Después llegaron los primeros contratos de enjundia, como el servicio mundial para Orange, que le terminaron de abrir las puertas del mercado global.

La firma ha salido al exterior con éxito y España solo representa ya el 20% de su negocio

Martín Abreu reconoce que, precisamente por la complejidad de la salida al exterior, pudieron cometer algún error de cálculo cuando el estallido de la crisis les sorprendió en pleno proceso de expansión. “Pudimos haberlo diseñado mejor”, reflexiona, pero se felicita porque la firma ha conseguido sanear toda la deuda de entonces y cumplir con un plan de negocio ambicioso. Además, hoy, esa internacionalización “es lo que nos salva”. Porque ha llegado a tiempo para que la firma pueda capear el temporal en España, país en el que se ha reducido su negocio porque, precisamente, se ha reducido el gasto en seguridad. Obligados por la crisis, tanto usuarios particulares y empresas, Administraciones públicas (Ayuntamientos, organismos autonómicos...) se han visto obligados a recortar, y uno de los puntos elegidos es la protección en Internet.

Pese a coincidir con casos que han despertado verdadera alarma social, la seguridad en la Red es para muchos una necesidad secundaria. Los casos de espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense y las historias de estafas en la Red no parecen afectar demasiado a la hora de tomar precauciones. “Sin alarmar a la gente, hay que concienciarla sobre la importancia de tomar medidas”, sostiene el fundador de Optenet. “El peligro de que te roben datos o invadan tu privacidad es muy fuerte”, advierte. Y el riesgo se extiende ahora que los smartphones acceden a Internet desde distintos puntos wifi públicos. “Esa es una nueva oportunidad de negocio, desarrollar un software para teléfonos que proteja el tráfico aunque cambies de operador varias veces”, dice Martín Abreu.

Es uno de los retos de la empresa, entre los que su máximo responsable destaca dos: acelerar el proceso de desarrollo de productos y ampliar el canal de distribución. “Al trabajar con operadores, lleva mucho tiempo lanzar servicios nuevos. Ellos, que más que clientes son nuestros socios, saben que hay que acortar los plazos”, indica. Y ampliar el canal, de distribución, en el que trabajan con Alcatel Lucent y Nokia Solutions Network. “Desarrollar ese canal fue un acierto, porque crear tu propia red de venta es muy costoso”, valora un Martín Abreu que, aunque satisfecho con la marcha de la empresa, no se conforma. Optenet ingresó 10,4 millones de euros en 2013, uno más que el año anterior, con un resultado bruto de explotación de 2,5 millones.

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