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Bankia salva 5.250 millones en capital por el decreto de los activos fiscales

La partida supone la mitad de los recursos propios de la entidad

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri
El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri EFE

Bankia ha sido la gran beneficiada por el decreto ley que aprobó el Gobierno a finales del año pasado para que algunos activos fiscales diferidos (impuestos a ahorrarse en el futuro) no se dedujesen de las cifras de capital de las entidades. Gracias a ese cambio normativo aprobado por el Gobierno, la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri ha salvado exactamente 5.249 millones de euros de capital, según las cuentas anuales del banco, publicadas ayer en su página web. Esa cifra equivale a la mitad del capital principal de la entidad, que se sitúa en 10.414 millones, el 11,7% de sus activos ponderados por riesgo.

Los activos fiscales diferidos surgen de que determinadas partidas no son deducibles en el momento en que se contabilizan. Las provisiones, por ejemplo, se deducen cuando se materializa la pérdida. Los impuestos diferidos monetizables proceden, en el caso de Bankia, de provisiones por insolvencia de crédito (3.749 millones), de deterioro de activos adjudicados (712 millones), de dotaciones para fondos de pensiones (115 millones) y de otros impuestos anticipados con origen en sociedades del grupo (673 millones).

El informe anual muestra que entre los inmuebles que se queda el banco por impago de créditos crecen con fuerza las viviendas de particulares (3.018 millones brutos; 1.999 netos), en parte porque las ventas fueron escasas (162 millones, con plusvalía de 5,6 millones). La morosidad hipotecaria de los hogares ha subido al 8,8% y es del 50% en las hipotecas cuyo importe supera el precio del piso.

La retribución del consejo fue de 1,8 millones: 500.000 euros para cada uno de los dos consejeros ejecutivos y 100.000 euros para el resto, los topes que marca la ley.

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