CatalunyaBanc dice que seguirá sola si fracasa su privatización

La entidad sale de pérdidas y gana 187,3 millones. El banco estudia vender parte del negocio que está fuera de Cataluña

Vista de la imagen corporativa de CatalunyaCaixa.
Vista de la imagen corporativa de CatalunyaCaixa.EFE

Apenas medio año después de asumir la presidencia de CatalunyaBanc, José Carlos Pla compareció este viernes para dar cuenta de su gestión al frente de la entidad nacionalizada y explicar la estrategia a corto plazo. Pla descartó que la entidad pueda ser liquidada en caso de que el tercer intento de privatizarla tampoco culmine con éxito. “No tiene ningún sentido y no se producirá”, afirmó. Es más, el presidente de la antigua caja de ahorros afirmó que la entidad puede “seguir en solitario”. “No tenemos prisa. El valor de la compañía no solo se estabilizará, sino que aumentará”, aseguró Pla, quien admitió que la entidad estudia la venta de “parte del negocio de fuera de Cataluña” y la “externalización de servicios”.

Los nuevos gestores de la entidad, controlada por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, presentaron los resultados hasta septiembre. CatalunyaBanc cerró ese periodo con unos beneficios de 187,3 millones de euros, frente a los números rojos de 1.760 millones de euros del año anterior. A ese resultado se llega tras haber recibido las ayudas, haber traspasado sus activos tóxicos a la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) y haber realizado el canje de productos híbridos.

El director financiero, Josep Maria Panicello, destacó que CatalunyaBanc había cumplido dos de sus principales hitos: la conversión de las preferentes por valor de 1.400 millones de euros y el acuerdo del expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a un máximo de 2.153 trabajadores. Alrededor de 2.000 personas ya se han apuntado al ERE. “La salida no será traumática”, afirmó Panicello.

El margen de intereses de la caja —que mide el negocio puramente bancario— retrocedió el 5,3%, mientras que Pla explicó que se produjo un descenso de depósitos de cerca del 4%. “Todo el ruido mediático no favorece el aumento de recursos y algunos clientes pueden haber disminuido su posición. No es significante, la entidad está estabilizada y recuperamos depósitos en Cataluña”, afirmó Pla. Precisamente, Pla aseguró que “de ahora en adelante” Cataluña será el “foco” del banco. Ahora su cuota de mercado en la comunidad es del 11%, aunque en Tarragona llega al 23% y en Girona se queda en el 5%.

La entidad ha aumentado su capital principal del 3,54% de hace un año al 10,53%, mientras que el riesgo inmobiliario pasó de 14.024 millones de euros a 1.533 millones después de traspasar sus activos tóxicos al Sareb. A pesar de ello, la tasa de morosidad ascendió al 12,01%, con una cobertura del 55,2%.

Pla no quiso hablar sobre el equipo gestor anterior. “Me estoy ocupando del presente y del futuro” y tampoco quiso precisar si la entidad se personará en el juicio en el que están imputados 54 antiguos miembros del Consejo de Administración, entre ellos Narcís Serra y Adolf Todó, por la aprobación de aumentos retributivos. “No se ha tomado ninguna decisión y son los servicios jurídicos de la entidad los que lo valorarán”, sostuvo

Sobre la firma

Lluís Pellicer

Es jefe de sección de Economía de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera. Ha sido corresponsal en Bruselas entre 2018 y 2021 y redactor de Economía en Barcelona, donde cubrió la crisis inmobiliaria de 2008. Licenciado en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona, ha cursado el programa de desarrollo directivo de IESE.

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