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Brasil aplaza “al menos un año” la concesión para su tren de alta velocidad

España y Alemania, con consorcios interesados en el proyecto, han pedido "más tiempo"

El Gobierno americano afirma que la decisión se toma tras hablar con los países interesados

Imagen de un tren de alta velocidad. Ampliar foto
Imagen de un tren de alta velocidad. EFE

El Gobierno brasileño ha anunciado este lunes un nuevo aplazamiento de "al menos un año" de la licitación de la primera línea de tren de alta velocidad del país, que unirá Río de Janeiro y São Paulo, y en la que están interesados consorcios de España, Francia y Alemania. El presidente del órgano del que depende la subasta, la Empresa de Planeamiento y Logística (EPL), Bernardo Figueiredo, ha subrayado que la decisión de posponer la subasta se ha tomado después de conversar con los países interesados.

Francia estaba dispuesta a participar ya en la licitación, pero España pidió "más tiempo" y Alemania que se atrasase en más de un año, según ha dicho Figueiredo en una rueda de prensa, que ha añadido que la iniciativa "sigue en pie".

El Gobierno brasileño tenía previsto llevar a cabo esta subasta el próximo 19 de septiembre. La empresa ganadora se adjudicará una concesión por 40 años para operar, mantener y conservar la línea de tren de alta velocidad. La compañía que se haga con el contrato, además, aportará la tecnología propia para el sistema ferroviario.

España estaba entre los países con consorcios, dos en su caso, interesados en el proyecto. Por un lado, el promovido por el Ministerio de Fomento, que estaba compuesto por las empresas públicas Renfe, Adif e Ineco, y las firmas privadas ACS, Talgo, Indra, Elecnor, Abengoa, Thales, Bombardier y Dimetronic. Por su parte, el fabricante ferroviario CAF encabezaba otro, aunque no ha desvelado sus otros integrantes.

El departamento que dirige Ana Pastor buscó constituir un único gran grupo para competir por este contrato, con el que pretenden reeditar el éxito logrado en Arabia Saudí, donde a finales de 2011 España un consorcio español logró hacerse con el AVE La Meca-Medina, uno de los mayores contratos logrados en el exterior.

Las firmas españolas han intensificado su labor durante estas dos últimas semanas para lavar la imagen internacional de la Alta Velocidad española, con el fin de “atenuar” el eventual efecto que pueda tener sobre ella el accidente de un tren Alvia registrado en Santiago de Compostela el 24 de julio, según explicaron dichas fuentes.

El ministro brasileño de Transportes, César Borges, aseguró que no impediría participar a Renfe, despejando así la duda puesto que los pliegos del concurso especifican que no se podrán presentar los grupos que hayan sufrido un “accidente fatal” en los últimos cinco años. Fomento y las empresas implicadas aseguraron que el tramo Ourense-Santiago no era de alta velocidad.

El AVE de Brasil constituye un macrocontrato estimado en unos 13.000 millones de euros

Los grupos pujantes por el proyecto debían presentar sus ofertas a la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT) de Brasil el próximo 16 de agosto. Este organismo público brasileño, promotor de la obra, habia aplazado unos días la fecha de entrega de las propuestas, inicialmente fijada para el martes 13, de agosto.

El calendario previsto por la ANNT para el concurso público del proyecto fijaba para el 19 de septiembre la apertura pública de las ofertas económicas y para el 23 de ese mes el anuncio del oferente que resulte preferente, esto es, el eventual adjudicatario. Pero al final, el Gobierno de Brasil ha decidido aplazar, sin fecha concreta, el proyecto.

El AVE a Brasil constituye un macrocontrato estimado en unos 13.000 millones de euros, que contempla la construcción y explotación de una línea AVE de 511 kilómetros de longitud que unirá Río de Janeiro, São Paulo y Campinhas.

El proyecto se ejecutará en dos fases. La primera de ellas, que es la que actualmente en liza, está presupuestada en 2.450 millones y abarca la instalación de la denominada superestructura de la línea (los sistemas de electrificación, señalización, seguridad y telecomunicaciones, entre otros) y la explotación del servicio ferroviario durante un plazo de cuarenta años. Mientras que la segunda subasta, también sin fecha, supondrá la elección de la constructora que ejecutará las obras de infraestructura