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España volvió a sufrir salida de capitales en pleno corralito de Chipre

Las desinversiones en Bolsa y deuda de los extranjeros lastran la balanza de pagos

También aumenta la apuesta de los propios españoles en empresas y activos en el exterior

La balanza de pagos de España, que refleja el saldo entre el dinero de los inversores privados que entra y sale del país, volvió a arrojar un saldo negativo en marzo, lo que no sucedía desde el pasado agosto, coincidiendo con el rescate de Chipre y la imposición del primer corralito en la historia de la eurozona. Según los datos que ha publicado este viernes el Banco de España, el saldo neto de la balanza de pagos arroja un resultado negativo de 5.168 millones en el tercer mes del año porque los inversores extranjeros se llevaron parte de su dinero.

Pese a este cambio de tendencia frente a los meses precedentes en pleno rescate, el balance del primer trimestre sigue siendo positivo a favor de España. En este periodo, la entrada neta de capitales en el país (sin contar con las operaciones del Banco de España) alcanzó los 36.024 millones de euros. Esto fue posible gracias a la recuperación del apetito por la deuda pública entre los extranjeros, lo que disparó la llegada de dinero en el arranque del año.

En cualquier caso, el dato de marzo se queda muy lejos de la fuga de capitales que sufrió España en el mismo periodo de 2012. La balanza de pagos registró en la primera mitad del pasado año salidas récord por el temor a una ruptura del euro, lo que dejó en vilo a toda Europa y que tuvo en Chipre una pequeña réplica. Entre enero y marzo de 2012 salieron del país la friolera de 97.654,4 millones.

En marzo de este año, la salida de capitales se explica porque los inversores extranjeros sacaron del país 14.000 millones que hasta ese momento tenían invertido en Bolsa, principalmente, y también en deuda. La inversión desde el exterior en el papel del Estado bajo en 355 millones en marzo, según los datos del Tesoro. Estas desinversiones no pudieron ser compensadas por las entradas por 12.600 millones registradas en el apartado de otras inversiones (préstamos, depósitos y cesiones temporales, fundamentalmente) ya que también los españoles aumentaron sus inversiones en el exterior, tanto en empresas como activos.

Por otra parte, en marzo de 2013 la economía española registró un superávit por cuenta corriente de 1.387,0 millones de euros, frente al déficit registrado en el mismo mes de 2012 (3.231,8 millones). Esta notable corrección, que arrancó en julio del pasado ejercicio, se explica por el comportamiento favorable de todos sus componentes. Principalmente, por el superávit alcanzado en la balanza comercial, así como por la reducción del déficit de la balanza de rentas y por la mejoría de las balanzas de servicios y de transferencias corrientes, explica el Banco de España.

Tal y como destacó el propio ministro de Economía, Luis de Guindos, el saldo de la balanza comercial registró en marzo de 2013 superávit por primera vez desde que hay estadística. Estos excedentes alcanzaron los 1.006,2 millones de euros (frente a un déficit de 2.665,4 millones en el mismo mes de 2012). El saldo es fruto de un contexto de crecimiento moderado de las exportaciones y de reducción significativa de las importaciones (2,7% y -13,3% interanual, respectivamente). La considerable mejoría del saldo de la balanza comercial se apoyó en la significativa ampliación del superávit no energético, aunque también el déficit energético se redujo.

En cuanto al dato acumulado en lo que va de 2013, el déficit acumulado de la balanza por cuenta corriente se situó en 2.561,1 millones de euros en los tres primeros meses de este año, lo que representa un descenso de casi el 81,5% respecto a los 13.822 millones registrados en el mismo periodo de 2012. Esta disminución se debió principalmente a la "notable" reducción del déficit de la balanza comercial y a la mejora de la balanza de rentas, de servicios y, en menor medida, de la balanza de transferencias.

Con ello, el saldo agregado de las cuentas corrientes y de capital, que mide la capacidad o necesidad de financiación de la economía, fue negativo y se situó 1.169,5 millones de euros, cifra un 91,1% inferior a la de un año antes, cuando la necesidad de financiación de la economía era de 13.147 millones de euros.