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Galán alerta del riesgo de deslocalización industrial hacia EE UU

El directivo de Iberdrola señala los recursos energéticos de EE UU como una ventaja competitiva preocupante para Europa

Ignacio Galán, consejero delegado de Iberdrola.
Ignacio Galán, consejero delegado de Iberdrola.

Estados Unidos tiene un producto energético más barato y en pocos años será además autosuficiente. Esta combinación, según Ignacio Galán, consejero delegado de Iberdrola, supone un riesgo estratégico y económico para Europa, porque el tejido industrial podría verse tentado a deslocalizar su actividad hacia el país. Por eso defendió un cambio en la estrategia energética.

Galán inaugura este viernes un subestación del Maine Power Reliability Program, un proyecto presupuestado en 1.400 millones de dólares con el que EE UU reforzará la interconexión con Canadá. Consta de 800 kilómetros de líneas de transporte. Es una de las piezas clave en el marco de las acciones que se están adoptando en el país para modernizar su red eléctrica.

El máximo ejecutivo de Iberdrola considera que Europa hizo bien al reducir su dependencia del carbón y desplegar su redes hacia el gas natural y fuentes renovables como la eólica. Pero lamenta el “crecimiento desproporcionado de tecnologías inmaduras”, refiriéndose al alto coste de la energía solar. “Ahora tenemos una fenomenal industria de paneles hechos en China”, valoró.

Por eso, y mirando también la situación concreta de España, considera que sería un error no rectificar. “Hay que tomar decisiones duras para que no pase como con las Cajas de Ahorro”, reiteró. Galán forma parte del grupo de reflexión European Round Table, que está distribuyendo entre los líderes europeos un documento sobre la implicaciones del renacer energético estadounidense.

EE UU es un mercado clave para Iberdrola, donde empezó a penetrar en 2006. El 16% de todas las inversiones se concentran en el país. El proyecto en Maine dará un nuevo canal de distribución de energía a la ciudad de Nueva York. La adquisición de Energy East en 2008 fue la que le abrió el mercado del transporte y la distribución a la vez que redujo las operaciones en gas.