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La caída del crédito se acelera pese al multimillonario rescate de la banca

La mejora de los mercados en el arranque del año no se tradujo en más financiación

La concesión de hipotecas a las familias baja a niveles de récord

La inyección en la banca de decenas de miles de millones de euros de dinero público procedentes del rescate europeo no está teniendo por ahora ningún efecto en la reanimación del crédito a familias y empresas. En el arranque de 2013, una vez culminado el saneamiento de las cajas nacionalizadas, tras el traspaso de activos tóxicos al banco malo, cerrada la recapitalización de las entidades con problemas y una vez cubiertas las provisiones exigidas por el Gobierno a todo el sector, el crédito sigue sin fluir. No solo no remonta, sino que el ritmo de caída se acelera, según las cifras que ha publicado el Banco de España.

La financiación a familias y empresas se contrajo un 5,8% interanual en febrero, su mayor contracción desde que arrancó la crisis. Desde que el Gobierno de Mariano Rajoy inició su reforma financiera en febrero del año pasado, el crédito a familias y empresas casi ha triplicado el ritmo de caída.

Quien sufre con mayor intensidad el cierre del grifo crediticio es el tejido empresarial español, inmerso en un duro proceso de desendeudamiento, pero también asfixiado por la falta de crédito para recuperar la actividad. La financiación de las sociedades no financieras ha pasado de caer a una tasa del 1,65% (febrero de 2012) a hacerlo al 7,1%. Tras 23 meses consecutivos a la baja, la financiación total se sitúa en 1,12 billones.

El descenso se explica, principalmente, por la caída del crédito de la banca española, que se contrae a un ritmo interanual del 8,5%. Los préstamos recibidos desde el exterior, por su parte, agravan el descenso hasta el 6,7%, según refleja la estadística del supervisor, mientras que solo la emisión de valores permite amortiguar algo la caída de la financiación bancaria.

En cuanto al crédito a las familias, el recorte fue del 3,9%, una décima más que en enero, hasta los 823.500 millones. En su caso, el descenso se prolonga ya durante más de dos años. Si los datos del supervisor se observan desde la óptica contraria, esto es, por la deuda que deben devolver las familias, el balance de febrero supone su nivel más bajo desde mayo de 2007. Del total, la mayor parte, 635.315 millones corresponden a los créditos para comprar una vivienda, lo que supone otro descenso del 3,7% frente al mismo mes de 2012. Este ritmo de caída es el más acusado de toda la serie histórica, que arranca en 1996.

Los datos publicados por el Banco de España demuestran que la mejora de los mercados financieros registrada en el arranque del año no se tradujo en una mayor financiación. El regreso de la confianza de los inversores siguió sin convertirse en crédito pese a que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, “los bancos españoles están bien capitalizados y en posición de prestar”. Pero siguen sin hacerlo.

Desde el sector financiero, la patronal bancaria niega un recorte sistemático del crédito. En su lugar, asegura que ahora son más selectivos a la hora de prestar por miedo a que la morosidad siga aumentando. Según afirmaba la AEB a este diario hace unos días, “los bancos no recortan el crédito a todos los sectores de forma indiscriminada. Continúan analizando todas las operaciones, con independencia del sector del que provengan, aplicando los criterios de solvencia y rentabilidad ponderado por riesgo”.

La morosidad de las hipotecas a familias roza el 4% en 2012

La tasa de créditos dudosos en todos los préstamos hipotecarios se incrementó un 2,2% en el cuarto trimestre del pasado año, hasta el 10,7%, según los indicadores de la Asociación Hipotecaria. El alza, argumenta, se debe al “empeoramiento de la solvencia de los agentes y la persistencia de la crisis".

En el caso de las hipotecas concedidas a los hogares, el porcentaje de dudosidad pasó del 2,78% de diciembre de 2011 al 3,97% en el mismo mes del pasado año, mientras que el porcentaje en el crédito destinado a adquisición de vivienda más rehabilitación pasó del 2,79% en 2011 al 4% en 2012.

Por su parte, los mayores incrementos de la dudosidad volvieron a concentrarse en el crédito a las actividades inmobiliarias, que se quedó cerca del 30%, y para la financiación a la construcción, cuyo porcentaje fue del 25%. No obstante, la asociación ha precisado que en términos mensuales se observa un descenso de los indicadores "sobre todo por la transferencia de préstamos por parte de las entidades del grupo 1 a la Sareb".

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