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Los Veintisiete llegan a un acuerdo sobre la reforma de la política agrícola europea

España celebra que se mantienen los criterios de 2011 en las ayudas por superficie agrícola

El ministro de Agricultura y Pesca, Miguel Arias Cañete. Ampliar foto
El ministro de Agricultura y Pesca, Miguel Arias Cañete. EFE

Los ministros de Agricultura de la Unión Europea (UE) cerraron un acuerdo, tras dos intensas jornadas de negociaciones, acerca de su posición sobre la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) que deberá aplicarse en 2014-2020, y que incluye como novedad el requisito de prácticas ecológicas. "Acuerdo alcanzado", informó la presidencia irlandesa de turno de la Unión a través de la red social Twitter.

Los ministros europeos concretaron su posición común sobre la PAC, que les servirá de base para iniciar con el Parlamento Europeo (PE), como colegislador en esta materia, la negociación del texto final de la nueva legislación, que la presidencia irlandesa espera que esté lista en junio.

El ministro español del ramo, Miguel Arias Cañete, mostró su satisfacción por el acuerdo. "Estamos muy satisfechos del resultado y cómo se ha configurado el mandato negociador", indicó. En su opinión, España ha "conseguido los objetivos que se había establecido y hemos evitado los asuntos más perjudiciales que la reforma comportaba para España".

El acuerdo recoge la petición de España de poder limitar la superficie elegible para recibir ayudas, de forma que se mantendría en el nivel de 2011 y se evitaría así que los pagos quedasen muy diluidos (se salvaguardarían las ayudas que los agricultores y ganaderos vienen percibiendo). Por lo que respecta a la aproximación progresiva de los pagos entre agricultores a nivel nacional y regional, para imponer la tasa plana para todos que quiere la CE en 2019, los ministros han acordado más flexibilidad.

En concreto, los beneficiarios cuyas ayudas se encuentren por debajo del 90 % de la media que se establezca para su región, recuperarán entre 2014 y 2019 una tercera parte de la diferencia entre el 90% de la media y su nivel actual de ayudas, de forma que se evitarán importantes trasvases de fondos entre agricultores, sectores y territorios.

En lo que se refiere a las prácticas ecológicas que incorporará la PAC, se han flexibilizado las condiciones que permitirán su cumplimiento y, en particular, se considerará a los cultivos permanentes con menos de 250 árboles por hectárea (que suponen el 71% en olivar y el 60% en frutos secos en España) como superficies de interés ecológico a las que no se exigirán más requisitos "verdes".

Por lo que respecta a las ayudas asociadas (vinculadas a la producción), y frente a la oposición de países como Alemania, Reino Unido, Dinamarca o Suecia, se incrementó del 10% al 12% el porcentaje que los países pueden conceder directamente sin solicitar permiso de la Comisión Europea a sectores concretos como la ganadería.

Una decena de países, entre ellos España, Francia o Bélgica, presentarán una carta para pedir que en la negociación a tres bandas se pueda subir ese 12%, que España considera "bueno" aunque "preferimos incrementarlo", explicó Arias Cañete.

El acuerdo también hace referencia a que un sistema de autorizaciones que limiten la producción de los viñedos se implante de 2019 a 2024, de manera que se mantengan los derechos de plantación hasta final de 2018. El incremento anual de la superficie vitivinícola será del 1%. Asimismo, las cuotas azucareras se prorrogarán hasta 2017 (deben concluir en 2015).

En el apartado sobre desarrollo rural, España destacó que se ha reducido al 10% el ahorro mínimo de agua necesario para obtener ayudas (en lugar del 25% establecido inicialmente por la Comisión), y que se financiarán proyectos de mejora de eficiencia energética en regadío.

En cualquier caso, el ministro español pidió "prudencia" de cara a las negociaciones que se van a entablar a continuación, ya que hay asuntos con los que la Comisión "no está de acuerdo". Subrayó el "buen trabajo" realizado por los eurodiputados españoles para incorporar intereses de España en la posición de la Eurocámara (aprobada la semana pasada) y confió en que "la suma de posiciones" del Parlamento Europeo y el Consejo "permitan un resultado positivo".

El comisario europeo de Agricultura, Dacian Ciolos, advirtió de que hay aspectos en el acuerdo que la CE lamentablemente no puede aceptar tal y como están ahora", y se refirió en concreto que no ve "suficiente ambición" en convergencia interna. "Con el texto que tienen ante ustedes aún no se ha llegado al final", concluyó.