Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

“El despido no hace que las empresas sean más productivas”

Sánchez cree que la reforma laboral no debía haberse hecho en un momento tan crítico

Enrique Sánchez, presidente de Adecco
Enrique Sánchez, presidente de Adecco

Enrique Sánchez Sánchez (Sevilla, 1967) lleva 12 años al frente de Adecco en España y Portugal, desde donde se hizo cargo del desarrollo de la multinacional de origen suizo en Latinoamérica y los países de Europa del Este, precisamente los mercados que actualmente están dando otro cariz a las cuentas del grupo. Desde 2009, el ejecutivo es director general de Adecco Latinoamérica, un continente cuyo mercado de trabajo crece firme, frente a “la dramática situación que atraviesan los seis millones de desempleados que hay en España, donde las posibilidades de encontrar trabajo son muy limitadas”. España representa el 5% del grupo, pero, según Sánchez, “es una operación excelente”. Mucho tiene que ver la gestión al otro lado del Atlántico, donde el año próximo Adecco se plantea comprar alguna compañía de selección de personal en México y Brasil.

Pregunta. Con una tasa de paro superior al 26%, ¿cómo está sorteando Adecco la crisis?

Respuesta. Con muchas dificultades. Adecco no puede escapar a la crisis económica, porque nuestra actividad está muy relacionada con el ciclo económico. El trabajo temporal, nuestra actividad principal, se ha reducido un 50% en los últimos tres años. Seguimos siendo la empresa líder en prestación de servicios de recursos humanos en España y sortearemos la crisis con seguridad porque somos un grupo diversificado, en el que la mitad del negocio procede de la subcontratación, la formación, la selección y la recolocación, negocios menos expuestos al ciclo del empleo. Además de por la fortaleza de nuestros márgenes, que hemos podido mantener gracias a las inversiones en tecnología que hicimos en su día, que nos han traído economías de escala, porque hemos trabajado sobre los gastos. La empresa se ha reducido notablemente. A finales de 2007 operábamos con 500 oficinas y una plantilla de 2.300 empleados y hoy tenemos 350 oficinas con 1.400 empleados. La empresa ha sufrido mucho, pero el sector está absolutamente desmoronado.

P. ¿Cuáles fueron sus resultados en 2012?

“Es un hecho

que los salarios están bajando entre un 10% y un 15%”

R. El grupo globalmente ha tenido un año razonable en resultados. Hemos batido a los principales competidores: Randstad, Manpower o Kelly. El comportamiento es muy diferente en los países emergentes que en Europa. Europa está en decrecimiento. España, Portugal e Italia son los países más castigados. Pero tenemos un crecimiento muy importante en los mercados emergentes: Latinoamérica, Asia y Europa del Este. Los objetivos prioritarios del grupo siguen siendo diversificar a través de compras de empresas para ganar la batalla a nuestros competidores en los países que están creciendo.

P. ¿Y en España?

R. 2012 ha sido un año muy duro para la actividad en España, pero estamos satisfechos. Hemos decrecido en facturación y beneficios, fundamentalmente por la caída del trabajo temporal y la selección. Pero estamos creciendo en formación y outsourcing.

P. Se ha cumplido un año de la reforma laboral. ¿Cuál sería su balance?

R. España necesitaba una reforma laboral, pero abordarla cuando la situación es crítica no puede dar resultados. Necesitamos condiciones para generar empleo y, aunque una normativa por sí misma no lo crea, esta reforma, razonable en materia de flexibilidad y capacidad de alcanzar acuerdos con los trabajadores, llegó tarde y ni ha generado empleo ni va a generarlo. La reforma ha puesto poco el foco en las políticas activas de empleo y mucho en las pasivas. El objetivo debería ser preservar el empleo.

P. ¿Y qué propone para ello?

“Adecco considera la compra de empresas en Brasil y México en 2014”

R. Habría que revisar todos los recursos públicos disponibles, las prestaciones por desempleo, los subsidios, la formación, etcétera para destinar este dinero a que las personas encuentren un trabajo. Ningún país ha tenido una tasa de desempleo superior al 10% en Europa, lo que demuestra que España no ha hecho los deberes y otros países sí. Nuestras políticas son erróneas, se dedican a bonificar contratos en vez de ayudar a empresas y trabajadores a rebajar la carga fiscal. Hemos hecho lo contrario de lo que el país necesita con la subida de impuestos. Nos queda reordenar el sector público y que la reforma del sector financiero en marcha consiga que fluya el crédito y las pymes salgan adelante. Es irresponsable que la banca haya pasado de prestar dinero a todo el mundo a no dárselo a nadie. Nuestro país necesita recobrar el crédito, ser un país que dé confianza en el exterior, donde nuestra imagen no es la mejor.

P. Pero con los despidos masivos que se han abordado tras la reforma, el Gobierno presume de que somos más competitivos. ¿Hemos ganado productividad?

R. En los procesos de destrucción de empleo nunca hay ganancia de competitividad ni de productividad. Para adaptarte al entorno o eres capaz de reducir los gastos un 30% o tu proyecto no sale adelante. El despido no hace que las empresas sean más productivas.

P. La reforma laboral ha dado un impulso a las agencias privadas de colocación, permitiéndolas colaborar con los servicios públicos de empleo. Sin embargo, aún no se ha firmado ningún convenio para llevarlo a la práctica. ¿Qué está pasando?

R. Lejos de lo que se pueda pensar, las ETT somos muy poco protagonistas en la temporalidad. Solo gestionamos el 1% de la población activa. La tasa de temporalidad es desmesurada porque en el sistema hay puestos estructurales que se cubren con trabajadores temporales y esto es muy malo. En Europa las ETT tienen el triple de protagonismo que en España cuando la temporalidad es tres veces menor. La reforma no ha conseguido reducir la dualidad laboral y la presencia de las ETT sigue siendo próxima a cero. Los servicios públicos de empleo se han demostrado ineficientes para recolocar a los parados y la verdad es que se ha legislado para que podamos colaborar con ellos, pero no hay convenios. Estamos expectantes y seguimos expectantes. Sabemos que nuestra actividad como agencias privadas de colocación va a reducir el coste del paro porque los trabajadores prefieren emplearse a cobrar el desempleo.

P. ¿Cuántos parados tienen en sus bases de datos?

R. Tres millones de personas listas para trabajar.

P. ¿Cuánto han bajado los salarios ofrecidos en el mercado?

R. Con la última reforma laboral la posibilidad de que las empresas recurran al descuelgue es real y las empresas están utilizando la reducción salarial como vía para evitar los despidos. Es un hecho que los salarios están bajando entre un 10% y un 15%.

P. ¿Cuándo cree que se empezará a crear empleo?

R. Desde luego, no este año. Si el PIB decrece, como indican todas las previsiones, se seguirá destruyendo empleo, aunque en menor proporción que en 2012. Llegaremos a 6,5 millones de parados. Porque el mejor comportamiento de la industria, la exportación, el turismo o la hostelería, que suponen el 30% del empleo, no son suficientes para compensar el deterioro global. Quizás en el segundo semestre de 2014, si Europa tira de la recuperación y las reformas financiera y del sector público producen los objetivos que tienen, el empleo se pueda reactivar. Creo que con un aumento del PIB próximo al 1% podemos generar trabajo.