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La economía española frena su caída al 0,3% en el tercer trimestre

El dato es una décima menos que en el segundo trimestre

Se trata del quinto trimestre consecutivo con descensos del PIB

El Banco de España había anticipado una contracción del 0,4%

El adelanto de compras del IVA estabiliza la demanda de forma temporal

Fuente: INE
Fuente: INE

La economía española ha encadenado ya su quinto trimestre consecutivo en recesión. Pero esta vez, la estimación provisional del Instituto Nacional de Estadística, tiene una lectura algo menos pesimista. El producto interior bruto (PIB) descendió un 0,3% entre julio y septiembre, lo que supone un ligero respiro respecto al trimestre anterior, cuando la caída fue de cuatro décimas, según la información publicada este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En la comparación anual, la caída es ya del -1,6%, el peor dato desde la Gran Recesión de 2008-2009. Pero, al mismo tiempo, que la caída trimestral haya sido menos aguda de lo previsto casi garantiza que la predicción del Gobierno para el conjunto de 2012  (una variación del -1,5% respecto al año anterior) se cumplirá. Y da algo de contexto al canto al optimismo  que hizo la ministra de Trabajo, Fátima Báñez, este lunes, cuando el dato todavía no era público. "Estamos saliendo de la crisis, hay señales de esperanza", afirmó la ministra. 

La contracción de tres décimas que calcula el INE no solo refleja una caída menos intensa que el trimestre anterior, también es una estimación algo mejor que la que habían anticipado, de forma unánime, el Banco de España, los analistas privados o el propio Ministerio de Economía,. El pasado 23 de octubre, el supervisor pronosticó una caída en el 0,4%. El propio Ministerio de Economía había anticipado que el descenso trimestral del valor generado por la cuarta economía de la zona euro sería del mismo calibre que el registrado entre abril y junio, es decir, otras cuatro décimas. Y la predicción promedio de los 19 servicios de estudios que conforman el panel de la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas) era, otra vez, del -0,4%.

Es el segundo trimestre consecutivo en que la  la estimación oficial del INE mejora la que hace el Banco de España. Y en esta semana de diferencia entre un pronóstico y otro, las estadísticas que los expertos del supervisor financiero no pudieron incorporar a su análisis no han hecho otra cosa que deparar malas noticias: la Encuesta de Población Activa, además de situar la tasa de paro en el 25%, reflejó la mayor destrucción de empleo fijo de la crisis. Y el índice de ventas minoristas dio fe en septiembre de la mayor caída de facturación del sector registrada en la crisis.

A falta de que el INE corrobore esta primera estimación dentro de dos semanas, las claves que explicarían esta moderación en la caída del PIB residen en la demanda interna. Aunque el dato de septiembre apunta a un rápido deterioro del consumo privado, julio y agosto tuvieron un tono mucho menos negativo por el anticipo de compras para sortear la subida del IVA. De hecho, el Banco de España anticipaba un repunte del 0,1% trimestral en el consumo de las familias. Además, la estimación del INE se hace a partir de los datos más actualizados de gasto público, de los que el supervisor no dispone. El Gobierno, que publicará en la tarde del martes los datos de ejecución presupuestaria de septiembre, ha insistido en las últimas semanas en que las comunidades se están apretando el cinturón, pero los analistas creen que el ajuste va más lento de lo previsto. También falta por conocer la evolución de exportaciones e importaciones en septiembre.

Todo apunta, sin embargo, a que la tibia moderación en la caída del PIB, las señales de una recesión menos intensa, son efímeras. El dato está distorsionado por la reacción del consumo privado (anticipar compras) a la subida del IVA.  En 2010, la última vez que el Gobierno aumentó el IVA (del 16% al 18%), el consumo de los hogares creció un 0,9% en el periodo anterior al recargo fiscal, para bajar un 1,2% en el trimestre posterior. Y el gasto de las familias explica más de la mitad de la demanda interna.

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