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Viñals: “Las compras del BCE deben ser percibidas como reales, no virtuales”

El FMI considera el programa creíble, pero aún sujeto a riesgos políticos y de ejecución

La contracción del crédito puede ser hasta del 18% si la zona euro no actúa

El Fondo reclama que no se retrase la supervisión única europea

El responsable del departamento financiero del FMI, el español José Viñals, ha señalado esta mañana en Tokio (madrugada en España) que el principal riesgo para la estabilidad financiera mundial sigue siendo la zona euro. Por ello, ha reclamado bancos más seguros, Estados más sólidos, una unión más fuerte y potentes cortafuegos. “El MEDE [fondo europeo de rescate] y el programa de compra de bonos del BCE deben ser percibidos por los mercados como reales, no virtuales y deben ser acompañados con condicionalidad creíble”, ha señalado en rueda de prensa.

En un informe publicado esta mañana en Tokio, el FMI alaba el nuevo programa de compra de bonos del BCE, que considera que corrige algunos defectos del anterior, por lo que "tiene mayor credibilidad y es probable que sea desplegado con menos dudas". No obstante, el Fondo admite que el plan aún está sujeto a riesgos políticos y de ejecución. Con esto se refiere a que para que se ponga en marcha, como es sabido, los países deben pedir un rescate a sus socios europeos, pactar las condiciones y cumplir con ellas. Así pues, el riesgo del que habla del Fondo es más bien el riesgo de que no llegue a haber compra de bonos.  Por otro lado, el FMI recuerda que "el programa del BCE no da seguridad categórica de que la sostenibilidad de la deuda será restaurada dado el incierto impacto de la condicionalidad".

En la rueda de prensa, Viñals ha señalado el peligro de que el programa del BCE deje de ser creíble como cortafuegos si la impresión es que los países que lo necesitan no están dispuestos a pedirlo y de que tampoco hay apetito por parte de los países centrales por ponerlo en marcha. En todo caso, preguntado por el caso español, Viñals ha eludido pronunciarse sobre si un país en concreto debe o no solicitar que se active la compra de bonos del BCE mediante una petición de rescate.

El FMI considera que los riesgos para la estabilidad financiera mundial se han incrementado desde la anterior asamblea del Fondo, en abril pasado, y pese a la reciente mejora en los mercados. “Hacen falta esfuerzos adicionales para lograr una estabilidad duradera”, ha señalado.

Viñals ha subrayado que las fuerzas de la fragmentación financiera y económica se han acentuado y dividido la zona euro entre los países centrales y periféricos, provocando una fuga de capitales desde estos últimos pese a tratarse de una unión monetaria. “Esto ha elevado los costes de financiación de los Estados, los bancos, las empresas y las familias y amenaza con una espiral perniciosa de deterioro económico”, ha dicho en la presentación del Informe sobre Estabilidad Financiera Global.

“¿Se puede revertir este proceso de fragmentación financiera? Mi firme creencia es que sí”, ha dicho el antes subgobernador del Banco de España.

Para ello hacen falta bancos más seguros, con más capital, Estados con una consolidación fiscal bien acompasada, cortafuegos reales en el MEDE y el BCE y una mayor unión. Ha reclamado que el supervisor bancario único se ponga en marcha sin retrasos y que se fije una hoja de ruta clara para la unión bancaria.

Si Europa no avanza con políticas más ambiciosas que las actuales, la contracción del crédito en Europa puede ser del 9% para finales de 2013, e incluso mayor, del 18%, en caso de que ni siquiera se adopten sin demora las medidas ya anunciadas.