Los ricos temen a Hollande

París planea un nuevo tramo de imposición al 75% para los ingresos de más de un millón de euros

François Hollande visita el hospital de Grenoble este sábado.
François Hollande visita el hospital de Grenoble este sábado.JEAN-PIERRE CLATOT (AFP)

La tasa de imposición al 75% para los contribuyentes franceses con ingresos superiores al millón de euros, una promesa electoral del presidente François Hollande, todavía no está adoptada, pero el Gobierno socialista ya ha lanzado sus primeros mensajes. La revisión fiscal para 2012, aprobada definitivamente a finales de julio, introduce una “contribución excepcional” para las grandes fortunas, una forma de legitimar los recortes por venir en los presupuestos para 2013 que se debatirán este otoño. El Gobierno aplaude una fiscalidad equitativa, mientras que la derecha denuncia una caza de los ricos y agita la amenaza del exilio fiscal.

El símbolo es claro: mientras que el exmandatario Nicolas Sarkozy aprobó nada más llegar al poder en 2007 el muy criticado “escudo fiscal” que limitaba la imposición total al 50% de los ingresos —que tuvo que ir retocando progresivamente a medida que avanzó la crisis—, Hollande prepara un zarpazo para las altas rentas en este primer ajuste fiscal. La medida más llamativa es así la introducción de una “contribución excepcional” y temporal para los patrimonios por encima de 1.300 millones de euros netos gradual de entre 0,8% y el 1,5%, a la espera de una reforma al alza del impuesto sobre las grandes fortunas (ISF) previsto para 2013. Ella sola supone una entrada a las arcas del Estado de 2.400 millones, un tercio de los 7.200 millones de ingresos adicionales que suma el conjunto del rectificativo fiscal. Afectará a cerca de 300.000 contribuyentes.

La derecha francesa denuncia una caza de los ricos y agita la amenaza del exilio fiscal

Los rumores sobre una posible huida de las grandes fortunas desde la victoria de Hollande, similar a la que siguió la llegada al Elíseo del primer presidente socialista, François Mitterrand, en 1981, ya se han disparado. Un artículo reciente del diario conservador Le Figaro, citando a grandes jefes de las empresas del CAC 40 (el principal índice de la Bolsa de París) sin identificar, alertaba de que el éxodo estaba ya en marcha. Aunque el único dato que aportaba era una avalancha de inscripciones en el liceo francés de Londres, una información desmentida por el director del instituto al semanal de izquierdas Marianne.

Abogados, fiscales y notarios advierten sobre todo de que se han multiplicado las consultas a la espera de ver cuáles serán los pasos concretos que tome el Gobierno. “Es demasiado pronto para evaluar el impacto de la tasa del 75%”, avisa el fiscalista Patrick Michaud. “Todavía no se ha tomado la decisión definitiva sobre el nivel del nuevo escalón”, añade.

Para situar el déficit por debajo del 3% en 2013, el país necesita ahorrar 33.000 millones

De momento, el ministro de Presupuesto, Jerôme Cahuzec, ha confirmado que la tasa de imposición del 75% —que será debatida este otoño en el marco de la presentación del presupuesto para 2013 y aplicable a los ingresos por encima del millón de euros— será temporal, “el tiempo que dure el desendeudamiento” del Estado, algo que advirtió tardará más de dos o tres años. Las modalidades de aplicación podrían diferir entre los ingresos fijos y los aleatorios o los procedentes de una toma de riesgo, como el caso de los artistas y los jefes de empresas. Se sumará a la reforma del impuesto sobre las grandes fortunas y se acompañará de un tope fiscal para los contribuyentes sometidos a la sobretasa, que posiblemente se establezca en el 85% del total de los ingresos.

En cualquier caso, el aumento del esfuerzo presupuestario para los más adinerados permitirá sobre todo al Gobierno preparar el terreno para una posible alza más generalizada. Para cumplir con su objetivo de reducir el déficit al 3% en 2013 —en 2011 fue del 5,7% y el Ejecutivo espera llegar al 4,5% a finales de 2012—, necesita sumar un ahorro de 33.000 millones de euros, según la Corte de las Cuentas. La cifra podría ser mayor si se cumplen las malas previsiones de esta semana del Banco de Francia, que augura una entrada en recesión del país en septiembre.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS