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La Bolsa cierra con una caída del 0,84% una jornada de recogida de beneficios

El Ibex termina en 7.150,2 puntos tras caer en línea con las plazas europeas

La prima de riesgo acaba en 544 puntos tras la subasta de bonos en Alemania

La recogida de beneficios y los nuevos datos que certifican la debilidad de las economías europeas han marcado una jornada de retrocesos generalizados.

En el mercado español, después de tres jornadas de firme movimiento al alza (entre el jueves y la jornada de ayer el Ibex ganó un 12%), los inversores en renta variable se han tomado un respiro. Tras una leve apertura a la baja (-0,2%), el principal indicador de la Bolsa española ha entrado de lleno en zona de números rojos, en una sesión marcada por las ventas con el fin de hacer líquidas las ganancias de las sesiones anteriores que, según los analistas, no tienen una base suficientemente firme para consolidarse. Antes del mediodía, el Ibex cedía hasta un mínimo de 7.039,8 puntos, con un retroceso del 2,37%. Al cierre de la sesión, el retroceso se recortaba hasta el 0,84%, con lo que el indicador se ha situado en 7.150,2 puntos.

Bankia (+24,14%) ha sido protagonista de la jornada, con un alza espectacular alentada por la cuya expectativa de que el Gobierno español haga efectiva la petición de las ayudas europeas comprometidas. También han subido Indra (+1,27%), Ferrovial (+0,77%), Bankinter (+0,15%), BME (0,11%) y Abertis (0,1%).

Por el contrario, Amadeus ha encabezado las pérdidas entre los valores del Ibex, con un descenso del 6,31%. La sesión ha comenzado con la cotización de la compañía suspendida, ya que Iberia ha anunciado la venta de 29,82 millones de acciones de la empresa tecnológica, equivalentes al 6,66% de su capital social, en una colocación acelerada cuyo importe ha ascendido a un total de 29,82 millones de euros, a un precio de 16,50 euros por acción. Sacyr Vallehermoso (-3,6%) y Gas Natural (-3,01%) han registrado, tras Amadeus, los mayores descensos.

En el mercado de renta fija, la prima de riesgo española, diferencial de rentabilidad que se exige al bono español a 10 años respecto al equivalente alemán, ha empezado el día para aumentar hasta 556 puntos básicos (5,56 puntos porcentuales). La rentabilidad que los inversores piden por la deuda española a ese plazo en el mercado secundario (el de los títulos ya emitidos por el Tesoro) ha llegado hoy hasta el 6,978%, tras iniciar la sesión en el 6,86%. Al cierre de la sesión, la prima cedía a 544 puntos y el tipo ha caído al 6,867%.

El empuje ha coincidido con la subasta de deuda a 10 años realizada hoy por el Tesoro alemán, que ha colocado 3.400 millones de euros a un tipo medio del 1,42%, superior al 1,31% que tuvo que pagar por la colocación del pasado 11 de julio, un mínimo histórico para el bund. La demanda ha sido de 6.260 millones de euros, frente a un importe máximo previsto de 4.000 millones.

La prima de riesgo italiana, que sigue una evolución similar a la española aunque a 100 puntos de distancia, ha tocado hoy los 459 puntos para luego ceder a 447.

Las Bolsas del resto de Europa también caen tras las subidas de días anteriores, en un ambiente de expectativa ante los próximos movimientos de los principales bancos centrales del mundo, de los que se espera próximos estímulos monetarios ante la fragilidad del crecimiento en la zona, tal y como hoy han verificado diversos datos. Londres ha cedido un 0,01%, París un 0,37% y Fráncfort un 0,1%. Milán ha conseguido arañar un alzad del 0,07% al cierre.

En Alemania, la producción industrial cayó un 0,9% en junio, según el Ministerio de Industria, y las exportaciones se redujeron un 1,5% ese mismo mes, según la Oficina de Estadísticas Federales, más de lo esperado en ambos casos, con lo que se suman a los datos que confirman el enfriamiento del motor económico de Europa. Ayer se supo que los pedidos industriales alemanes cedieron un 1,7%, el doble de lo que se anticipaba.

En el Reino Unido, el Banco de Inglaterra ha rebajado su previsión de crecimiento en dos años hasta el 2%, frente al 2,5% que estimaba en mayo, y que el IPC habrá aumentado para entonces un 1,6%, por debajo de su objetivo del 2%.

El Banco de Francia ha hecho hoy público que la confianza en el sector empresarial galo cayó en julio a su menor nivel en casi tres años como consecuencia del estancamiento de la demanda. El dato parece indicar que la economía francesa probablemente se contraerá en el tercer trimestre, ante la fragilidad de la actividad en la zona euro y la expectativa de que el Gobierno de François Hollande no pueda evitar recortes presupuestarios en meses próximos. El informe del banco central galo también anticipa una caída en el PIB en el segundo trimestre, por lo que Francia parece abocada a una nueva recesión, la segunda desde el segundo trimestre de 2009. "Europa se enfrenta a una profunda crisis que estamos tratando de afrontar", ha señalado el ministro de Comercio, Nicole Bricq. "Aun así, las cifras reflejan un problema de competitividad de nuestras empresas. No podemos olvidar que la verdadera fuente de crecimiento es su capacidad de competir", ha añadido en declaraciones recogidas por Bloomberg.

Las subidas de los últimos día han estado alimentadas por el anuncio, realizado el pasado jueves por Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), en las que señaló que la institución monetaria podría comprar bonos de países con elevadas primas de riesgo (España e Italia), siempre que estos soliciten previamente ayuda a los fondos europeos de rescate y se sometan a una "estricta y efectiva condicionalidad".

"El sentimiento es, en general, de prudencia: todavía hay muchos obstáculos que superara. Pero los inversores no pueden ignorar el potencial de estímulo de los bancos centrales y el impacto que ello ha tenido en el pasado en los mercados de renta variable", señala Keith Bowman, analista de Bolsa de Hargreaves Lansdown.