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La prima de riesgo se acerca al máximo

El diferencial acaba la sesión en 576 puntos, algo desconocido en la era euro

El Ibex 35 sube un 0,50%, con la acción de Bankia recuperándose y subiendo un 15%

El barril Brent cotiza por encima de los 105 dólares por primera vez desde mayo

Más gasolina al fuego. Los inversores comenzaron ayer la jornada rebajando la presión sobre la deuda pública española, a la que cada vez exigen más rentabilidad por las dudas que genera, pero el mercado se dio la vuelta justo a partir del discurso del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que advirtió de las dificultades del Estado para pagar las nóminas públicas justo en plena escalada de desconfianza hacia el país, con el fantasma de un rescate financiero al Estado cada vez más presente y justo el día antes de que el Tesoro subaste de 2.000 a 3.000 millones de euros en bonos y obligaciones a dos, cinco y siete años.

La prima de riesgo española —el diferencial de interés que los inversores exigen a los bonos a 10 años respecto a los alemanes, que se consideran los más fiables de la Eurozona— arrancó el día en los 559 puntos básicos (es decir, hasta 5,59 puntos porcentuales por encima de la rentabilidad germana) y acabó la tarde en 576. El diferencial tocó momentáneamente los 589 puntos básicos hace un mes, el 18 de junio, pero la prima de ayer es la más elevada en un cierre. Los operadores del mercado exigían un 6,9% de intereses para comprar los bonos y esta elevada exigencia se traslada luego a las subastas de deuda como la prevista para hoy.

Las palabras de Montoro —dijo que “si no sube la recaudación estamos en riesgo de pagar las nóminas y es lo que está ocurriendo en las comunidades autónomas y en las corporaciones locales”— alimentan los ya muy afincados los temores de los mercados y alienta también las dudas de la capacidad del Tesoro español.

Para el organismo que obtiene financiación en los mercados a base de subastar títulos de deuda las cosas se han ido complicando conforme ha avanzado el año. El coste se ha disparado y las subastas han ido reduciendo el volumen de letras y bonos colocados porque cuesta encontrar inversores. El capital extranjero ha dimitido de la marca España y los bancos españoles ya no tienen tanta liquidez como hace unos meses para hacerlo, ya que los efectos de la barra libre de crédito barato que les facilitó el Banco Central Europeo (BCE) se ha esfumado.

En concreto, el organismo ha emitido ya 99.792 de los 186.000 millones previstos para 2012. De los títulos ya subastados, 56.042 millones corresponden a bonos y obligaciones de medio y largo plazo, lo que supone un 65,2% de la previsión de emisión de largo plazo para todo el año incluida en los Presupuestos Generales del Estado, que alcanzaba los 85.900 millones.

Aunque el Tesoro ha aprovechado la liquidez conseguida en la primera parte del año para reducir las caras colocaciones de deuda de los últimos meses, este margen de maniobra empieza agotarse. Además, del Tesoro tendrán que salir unos 12.000 millones de euros para el fondo que financiará a las comunidades autónomas con dificultades (otros 6.000 irán a cuenta de un préstamo de Loterías del Estado), aunque fuentes del Ministerio de Economía recalcan que no afectará ni el calendario ni las emisiones del Tesoro. En lo que las colocaciones están quedando por debajo de lo previsto es en letras, que vencen en el corto plazo. El motivo es que se subastaron menos de las previstas en la primera parte del año, con lo que tampoco hace falta renovarlas en la segunda parte del ejercicio, a su vencimiento.

El Gobierno ha optado por colocar más deuda de medio o largo plazo por la volatilidad de los mercados.