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El Gobierno rechaza ampliar el margen de déficit a las comunidades

Hacienda pretende quedarse con el mayor margen concedido por Bruselas

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. ULY MARTÍN

El lunes pasado el Gobierno obtuvo dos buenas noticias y una mala. Primero la mala: el Eurogrupo ha recordado que las recomendaciones planteadas a España por el procedimiento de déficit excesivo son obligatorias. Y las buenas: en breve tendrá a su disposición 30.000 millones para sanear la banca y logró una prórroga de un año para cumplir con el objetivo de déficit. De esta forma, la desviación presupuestaria máxima para este año se suavizará del 5,3% al 6,3%.

El Gobierno pretende quedarse con todo el nuevo margen de déficit que permite Bruselas para este año. Hasta ahora, el Estado tenía fijado el techo de desfase presupuestario en un 3,5% del PIB para este año; las comunidades, un objetivo de déficit del 1,5% y los Ayuntamientos un 0,3%. Pero con la prórroga concedida por Bruselas —a cambio de acelerar las medidas de consolidación fiscal—, el Gobierno pretende quedarse con el colchón extra, de un punto de déficit, y rechaza compartirlo con las comunidades para que puedan suavizar su objetivo. Fuentes del Gobierno justifican que la partida que más se está desviando en los presupuestos son los intereses de la deuda y, dicen, que para eso se amplía el plazo”. Otras fuentes aducen que aunque se permitiera a las comunidades desviarse unas décimas de su objetivo de déficit no podrían financiarlo. Y recuerdan que ya tienen dificultad para afrontar los 15.000 millones de euros, derivados de la desviación presupuestaria prevista para este año (1,5% del PIB).

Varias comunidades han reclamado al Gobierno que flexibilice la meta de déficit tras conocer que Bruselas ha concedido más plazo al Gobierno para equilibrar las cuentas públicas

Varias comunidades han reclamado al Gobierno que flexibilice la meta de déficit tras conocer que Bruselas ha concedido más plazo al Gobierno para equilibrar las cuentas públicas. Piden ralentizar el ritmo de recortes impopulares que además está afectando a la economía. Pero el Gobierno considera que si flexibiliza el objetivo de déficit las comunidades se podrían relajar y aplazar medidas lo que, en su opinión, supondría más desviaciones.

En cualquier caso, la cuestión se debatirá en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) —el órgano de interlocución de Hacienda con los consejeros de Economía regionales— convocado para este jueves. En la reunión se aprobarán los objetivos de estabilidad (límite de deuda y déficit para los próximos años) y se evaluará el grado de cumplimiento de los planes de equilibrio que las comunidades presentaron en mayo para reducir el déficit. Las autonomías más retrasadas serán obligadas a realizar nuevos recortes para no desviarse del límite de déficit. Además, en el CPFF también se aprobará el mecanismo de asistencia financiera para las comunidades, los hispanobonos.

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, fue uno de los que este martes reclamó al Ejecutivo suavizar el ritmo de consolidación fiscal. El presidente catalán advirtió de que ni el Gobierno ni las autonomías deben abandonar el rumbo de la austeridad, pero que sí debe permitirse aminorar el ritmo de los recortes para evitar un desastre económico.

La Junta de Andalucía planteará al Ejecutivo que el reparto del déficit entre las distintas Administraciones se haga de una manera “más equitativa y justa”

Mas considera que la prórroga concedida a España para rebajar el déficit debe afectar a todas las Administraciones. “Vamos en la misma nave y llevamos el mismo rumbo”, dijo durante un viaje a Portugal. “Los ajustes se tienen que hacer con el tiempo suficiente para que no se te vuelvan en contra”, indicó. “Una cosa es estar en el rumbo correcto; pero si la velocidad es excesiva, el barco se puede ir a pique”, abundó utilizando una metáfora marinera. E insistió en que si no se relaja la exigencia de ajustes, la parálisis de la economía puede ser total. “Si la tripulación se sale del barco, ¿qué sentido tiene todo esto?”, se cuestionó.

El presidente canario, Paulino Rivero, también se sumó a la misma reclamación. “Yo creo que, en coherencia de ese mayor margen que Bruselas ha dado a España para ajustar su déficit, el Gobierno de Mariano Rajoy debería aplicar ese mismo criterio con el resto de Administraciones públicas del Estado”, defendió desde Bruselas.

La Junta de Andalucía va un paso más lejos. Planteará al Ejecutivo en el CPFF que el reparto del déficit entre las distintas Administraciones se haga de una manera “más equitativa y justa” porque considera que las autonomías están haciendo un “esfuerzo titánico brutal” para no superar el 1,5% del PIB mientras la Administración central ya está “incumpliendo” su objetivo del 3,5%.