Breaking Views
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Problemas financieros, no económicos

La segunda rebaja de tipos en un mes no responde a la desaceleración económica

La repentina rebaja de los tipos de interés de China parece una respuesta a los problemas financieros más que a los económicos. La reducción del tipo de interés deudor en 31 puntos básicos y del tipo de interés acreedor en 25 puntos no servirá por si sola de mucho a la hora de cambiar el panorama económico, aun cuando los datos esperados para esta semana muestren que la actividad se está ralentizando notablemente. Lo que hará será permitirles a los bancos y las entidades crediticias ganar algo de tiempo y posponer el peligro más inminente de un aumento de los préstamos incobrables.

Unos tipos más bajos pueden fomentar la adquisición de préstamos, pero probablemente no lo consigan en este caso. A pesar de la rebaja de los tipos de hace solo un mes, la concesión de préstamos en China parece haberse ralentizado drásticamente en junio. Algunos bancos no pueden prestar porque sus fondos de depósitos son demasiado escasos; otros no son capaces de encontrar clientes que quieran adquirir préstamos. Muchos bancos de propiedad estatal en sectores como el acero y el aluminio ya afrontan un exceso de capacidad. Las aprobaciones de préstamos bancarios son más fáciles de conseguir de lo que lo han sido en los dos últimos años, según Nomura, mientras que la demanda está en su punto más bajo desde 2008.

En un país que crece tan deprisa como China, el precio no debería ser un factor motivador para la mayoría de los prestatarios. Los rendimientos del capital entre 1993 y 2005 fueron del 20%, según un estudio realizado para la Oficina Nacional de Investigación Económica. Aun suponiendo que eso se haya moderado un poco, a las empresas privadas les importa poco que el tipo básico para adquirir préstamos sea el 6% o el 6,31%.

Son los prestatarios que no dan más de sí los que notarán la diferencia. Con el sector inmobiliario congelado, muchos promotores tendrán dificultades para devolver sus préstamos. Para ellos, una rebaja de 31 puntos básicos, que en teoría los bancos son capaces de convertir en un tipo 85 puntos básicos más bajo, podría suponer la diferencia entre salir adelante y quebrar. También puede convencer a algunos que han buscado fondos a corto plazo en entidades crediticias no bancarias —ya sean fondos de capital de inversión, sociedades de inversiones o fuentes más turbias— para que vuelvan a los bancos.

Eso también ayuda a los bancos. Aunque la deuda incobrable de calidad que dicen tener ronda solo el 1% de todos los préstamos, las valoraciones actuales indican que los inversores temen que la cifra real llega al 6%, según Bernstein Research. Bajar los tipos no hace que los malos prestatarios se vuelvan buenos, pero sí retrasa el día del juicio final. Esto reduce la probabilidad de que una crisis financiera traiga consigo una económica.

EL PAÍS de la mañana

Despiértate con el análisis del día por Berna González Harbour
RECÍBELO

Regístrate gratis para seguir leyendo

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS