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Los mercados esperan ahora un estímulo del BCE

El Banco Central decidirá el jueves si baja los tipos por debajo del 1%

Mario Draghi, durante la cumbre europea de la semana pasada.
Mario Draghi, durante la cumbre europea de la semana pasada. AFP

Europa ha vuelto a controlar el fuego, la cumbre de la semana pasada dio pasos más concretos y decididos de lo habitual para calmar a los mercados y salvar el atribulado proyecto del euro. Pero, mientras, sigue la crisis, la debilidad económica persiste en el club de la zona euro, el dinero no fluye entre los bancos y el Banco Central Europeo (BCE), guardián de la inflación, parece más abierto que nunca a bajar los tipos de interés por debajo del 1% actual y situarlos en el nivel más bajo de la historia de la divisa común.

Es una de las fórmulas para reanimar una economía renqueante. La mayor parte de los inversores dan por hecha esta rebaja, un punto de inflexión para una institución bastante timorata a la hora de dar verdaderos tijeretazos al precio del dinero.

El sondeo de Bloomberg entre 27 economistas estima que el organismo europeo decidirá en su reunión mensual del próximo jueves una reducción de un cuarto de punto, hasta dejarlo en el 0,75%, aunque el pronóstico de los economistas de Barclays eleva la rebaja a medio punto, hasta dejarlo en el 0,5%, lo que lastraría de forma considerable la cotización del euro, según este banco.

También la encuesta que suele elaborar Reuters arroja un resultado muy concluyente: 48 de los 71 expertos consultados confían en la rebaja. Y el economista jefe del BCE, Peter Praet, abonó estas expectativas simplemente pronunciando en una entrevista en la edición alemana del diario Financial Times lo que no deja de ser una obviedad, que no hay nada en la doctrina del organismo de Fráncfort que impide dejar los tipos por debajo de ese 1%.

Lejos de EE UU y Japón

Pese a lo históricamente bajo, ese 1% dista mucho todavía del precio del dinero de Estados Unidos (0,25%), Japón (0,1%) o Reino Unido (0,5%). “Los tipos deberían bajar hasta el 0%, sería un gran plan de estímulo y una noticia muy importante para el billón de euros que hay en hipotecas en España, supondría un ahorro de 10.000 millones”, explica el experto financiero José Ignacio Crespo.

El estratega de Citigroup José Luis Martínez Campuzano cree que el organismo que dirige Mario Draghi aprobará este jueves una rebaja de cuarto de punto y que el euríbor, la referencia del precio de las hipotecas, también debería bajar. “No hay que olvidar que la estabilidad del sistema financiero también es función del Banco Central Europeo y las expectativas de inflación son moderadas, así que no tiene argumentos para no hacerlo”, apunta.

En el discurso tras el último consejo, el patrón del BCE pronosticó que las tasas de inflación tenderían a quedar por encima del 2% en la zona euro para lo que quedaba de 2012 —en mayo fue de 2,4%— y las previsiones seguían ancladas en línea con el objetivo del banco de mantener la tasa de aumento de los precios cercana al 2% a medio plazo.

El Banco Central Europeo se ha inclinado más en los últimos meses por dar barra libre de liquidez a la banca —es decir, abrir el grifo del crédito barato para garantizar recursos a las entidades y confiar en que de ahí fluya el crédito a los ciudadanos— y no tender a una rebaja del precio del dinero tan agresiva como en Estados Unidos.

Mal gestor de tipos

“El BCE es el mejor a la hora de salvarnos de momentos críticos, pero son malos gestores para los tipos: los subió en julio, antes de la recesión, y lo hizo también en abril y julio de 2011, antes de la recaída”, apunta Crespo. Luego, eso sí, Draghi rectificó y rebajó un cuarto de punto tanto en noviembre como diciembre, de modo que el tipo volvió a ese 1% con el que empezó el año.

El mercado también se muestra expectante sobre si el BCE anunciará el jueves próximo nuevas subastas de créditos baratos después de los dos manguerazos de un total de un billón de euros en diciembre y en febrero, que alivió las tensiones bancarias de España e Italia. Ahora, ambos países han logrado oxígeno con la cumbre europea de la semana pasada en Bruselas. El futuro papel del BCE en la supervisión bancaria está por concretarse.