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El Banco Popular no acudirá a la ayuda europea para la banca española

La entidad cumplirá con las nuevas exigencias de capital del plan de negocio 2012-2013

El presidente del Banco Popular, Ángel Ron.
El presidente del Banco Popular, Ángel Ron. EFE

El momento no podía ser más oportuno. Un día después de que se conociera el acuerdo del Eurogrupo con el Gobierno para recapitalizar los bancos, el presidente del Banco Popular, Ángel Ron, descartó ante la junta general de accionistas que la entidad necesite recurrir a las ayudas públicas europeas.

El parachoques con el que la sexta entidad espera esquivar las nuevas exigencias de capital que reclamarán los consultores y auditores es el plan de negocio 2012-2013, presentado al Banco de España. El Popular tiene previsto hacer una provisión voluntaria de 2.800 millones para cubrir mejor las hipotecas, y los créditos a empresas y al consumo. Además, cuenta con la obtención de plusvalías de 2.000 millones mediante desinversiones. Por supuesto, con estas cifras cubriría también las exigencias de los dos decretos de febrero y mayo.

Estos planes los llevará a cabo en un plazo de dos años. La única duda que comentaron algunos analistas consultados es si el plan del Eurogrupo permitirá planes a un plazo tan largo como 24 meses. Quizá por eso, pidió que se acabe "cuanto antes con la incertidumbre generada por la valoración independiente", afirmó Ron.

El presidente del Popular se refería de esta manera al ejercicio de valoración de las consultoras Oliver Wyman y Roland Berger sobre los activos de la banca, que servirán de guía para definir las necesidades de capital individuales del montante solicitado a Europa.

Según Ron, los 100.000 millones de ayuda "deberían disipar toda duda sobre la capacidad de recapitalización del sistema financiero por duro que sea el contexto económico", y dar tranquilidad a los mercados, a los depositantes y a los accionistas. El presidente del Popular dijo coincidir con la convicción del Gobierno de que "las necesidades de capital se centran en un 30% del sistema financiero, que ya ha recibido ayudas públicas" y reclamó que se diferencien "entre entidades viables y las que no lo son".

Pero Ron no quitó hierro a la situación. "Vivimos", dijo, "acontecimientos de extrema dureza. Algunos califican la actual crisis como la más devastadora desde 1929. Son, sin duda, momentos duros. Momentos para afrontar nuevos retos. Creemos en nuestro país. Contamos con un modelo de negocio robusto y sostenible. Es el momento de crecer con prudencia, de aprovechar las oportunidades para hacernos más fuertes y solventes".