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Pfizer vende a Nestlé su negocio de nutrición infantil

La operación está sujeta al visto bueno de las autoridades de Competencia

El gigante suizo aprovechará el tirón de la estadounidense en los emergentes

Imagen de una fábrica de Nestlé. Ampliar foto
Imagen de una fábrica de Nestlé. STRINGER (REUTERS)

La subasta está cerrada. Y en la puja por el negocio de nutrición infantil de Pfizer, Nestlé ha acabado por imponerse sobre Danone. El gigante suizo de la alimentación pagará a la farmacéutica estadounidense 11.850 millones de dólares (unos 9.115 millones de euros) en efectivo por esta unidad de negocio. Para Nestlé, la operación reforzará su posición de liderazgo en el mercado global de alimentos para bebés, aunque será observada con detalle por las autoridades de la competencia.

La cantidad que va a pagar en efectivo por la división de la estadounidense supera lo que se habló la última semana, cuando se barajaba una cifra de unos 9.000 millones de dólares. Pfizer Nutrition hace productos de alimentación dirigidos a un rango que va desde los recién nacidos a los niños de siete años de edad. Además, controla marcas como el preparado Progess o el suplemento Materna. Esta unidad de negocio está presente en 60 países. Ian Read, consejero delegado de Pfizer, explica que utilizará el dinero para invertir en otros negocios.

La nutrición infantil está en el corazón del negocio de Nestlé desde su fundación en 1866, como señala la compañía helvética. Por eso considera que la división de Pfizer representa una oportunidad estratégica que encaja con la misión de la compañía. La sociedad destaca además el peso que tiene Pfizer Nutrition en los mercados emergentes, donde el potencial de expansión es grande por el crecimiento de su población. Para abonar la adquisición, Nestlé dispone desde la venta en 2010 de Alcon a Novartis por 51.600 millones de dólares (unos 39.200 millones de euros), de un importante fondo de liquidez.

Pfizer se desprende así de una filial que le aportó el pasado ejercicio unos 2.100 millones de dólares (1.600 millones de euros) en ingresos y que crece a un ritmo del 15% anual. Pero la compañía está inmersa en un amplio proceso de restructuración. El objetivo, entre otras cosas, es contener el impacto de la pérdida de patentes como la del Lipitor, su producto estrella, o próximamente la del Viagra en un mercado en el que la competencia de los genéricos es cada vez mayor.

La división de nutrición infantil estaba a la venta junto a la de salud animal desde el pasado verano. También se está estudiando colocar una porción del capital de su gigantesca división de salud, algo que podría producirse antes de otoño. Esta serie de movimientos se siguen muy de cerca en el parqué con vistas a tratar de vislumbrar cómo afectarán las desinversiones a sus 0ngresos. Pfizer espera que el proceso de más visibilidad a su estructura.