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Alemania aumenta el castigo fiscal para los evasores en cuentas bancarias de Suiza

Los alemanes deberán pagar hasta un 41% por regularizar sus fondos

El acuerdo previo firmado en septiembre dejaba el máximo en el 34%

Sede del banco UBS, en la calle Bahnhofstrasse, en Zurich.
Sede del banco UBS, en la calle Bahnhofstrasse, en Zurich.

Las autoridades de Alemania y Suiza han decidido endurecer las condiciones del acuerdo fiscal para regularizar el dinero que miles de alemanes tienen escondido en los bancos del país alpino. El motivo que ha llevado a ambos países a revisar los términos del pacto, que ahora eleva el gravamen sobre estos capitales a hasta un 41% frente al 34% inicial, era la amenaza de que la oposición socialdemócrata y verde lo rechazase en el Bundesrat (cámara alta), donde cuentan con mayoría.

Si el nuevo acuerdo sale adelante, Berlín logrará poner fin a un proceso que se ha prolongado durante mucho más tiempo de lo previsto y que ha tensionado la relación entre los Gobiernos de Alemania y Suiza con cruces de acusaciones de falta de colaboración y espionaje incluidos. El anterior pacto se firmó el pasado septiembre.

Según los términos del acuerdo ratificado hoy, los capitales que hasta ahora estaban considerados como evadidos estarán gravados con entre un 21 % y un 41 %, por encima del rango de entre el 19% y el 34% anterior. También se crea un tipo único del 50% para quienes heredan las cuentas en bancos suizos y no quieran declararlas. En España, la reciente amnistía fiscal anunciada por el Gobierno de Mariano Rajoy para aflorar hasta 25.000 millones de dinero en paraísos fiscales o que estén circulando por la economía sumergida estipula un gravamen único del 10%. Con ello, espera recaudar unos 2.500 millones con la vista puesta en mejorar la recaudación para poder cumplir con los objetivos de recorte del déficit.

Alemania y Suiza también han acordado aumentar el máximo de expedientes de investigación que podrán solicitar las autoridades alemanas a sus homólogos suizos, que pasa de las 999 pactadas en septiembre a 1.300. Un punto del acuerdo que puede seguir suscitando el rechazo de los socialdemócratas del PSD es que los defraudadores seguirán teniendo un margen de tiempo para sacar su dinero de los bancos suizos y llevárselo a otro paraíso fiscal con vistas a evitar su regularización.

Para intentar convencerlos se ha adelantado a enero la fecha a partir de la cual los alemanes tendrán la obligación de comunicar a las autoridades suizas el movimiento de sus fondos. En el acuerdo de septiembre, esta fecha límite, sin embargo, se fijaba en mayo del próximo ejercicio.

El Gobierno de Angela Merkel calcula que los residentes alemanes mantienen unos 150.000 millones de francos suizos (unos 125.000 millones de euros al cambio actual) en cuentas en Suiza. El acuerdo bilateral contempla que los depósitos de ciudadanos alemanes en Suiza tengan al menos las mismas cargas fiscales que les sobrevendrían si se quedaran en su país. El acuerdo contempla que, al margen de que se apliquen cargas fiscales parejas a las que quedarían obligados en Alemania, se preserve el anonimato de los depositarios.

En marzo, Suiza dictó una orden de arresto contra tres inspectores fiscales del estado federado de Renania del Norte-Westfalia (oeste de Alemania), a los que se imputa un delito de espionaje económico y vulneración de las leyes de secreto bancario helvéticas por la compra de un CD con datos de presuntos defraudadores germanos.

La presunta compra del CD, en febrero de 2010, se enmarcó dentro de una serie de operaciones parecidas, con las que Alemania pretendía perseguir a sus evasores, tanto en Suiza como en Liechtenstein.