Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Hacienda aplaza la reforma del impuesto de Sociedades hasta después de la crisis

La limitación de las operaciones en efectivo será solo para empresas

El Gobierno prepara una cuenta corriente tributaria para todas las administraciones

El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, ha asegurado esta mañana que el Gobierno aplazará la reforma del Impuesto de Sociedades hasta después de que termine la consolidación fiscal. Es decir, que Hacienda no tocará el tributo sobre los beneficios de las empresas hasta que España salga de la recesión y se empiece a superar la crisis, pese a que su recaudación ha caído mucho más que el retroceso de la actividad económica. "Algo está pasando con el impuesto de sociedades", ha admitido Ferre durante la presentación de las jornadas Novedades fiscales para 2012, organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección.

Los ingresos públicos derivados del impuesto de Sociedades ascendieron en 2007 a 44.823 millones de euros. Cuatro años más tarde, en 2010, la recaudación cayó un 64% hasta los 16.198 millones de euros. Los asesores fiscales reclamaron la semana pasada una "urgente" revisión de este tributo para frenar la caída de la recaudación.

El secretario de Estado aclaró que las deducciones que favorecen a la internacionalización de las empresas se mantendrán. "Eso no se va a tocar", insistió al tiempo que admitía que hay que aclarar con más contundencia cuáles son los hechos deducibles y cuales no. "Hay que aclarar los aspectos más conflictivos del impuesto y crear puertos seguros".

Ferre avanzó también que Hacienda busca fórmulas para "favorecer el ahorro a la actividad empresarial". Entre las posibles medidas está aumentar las exenciones para las plusvalías que se reinviertan en activos ligados a la actividad económica lo más rápido posible.

El responsable de Hacienda también avanzó que limitará las operaciones en efectivo solo para las empresas. La medida fue anunciada hace unas semanas por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, pero quedaba la duda sobre si la medida afectaría no solo a las empresas, sino también a los particulares. Hace unos meses Italia ya limitó las operaciones en efectivo a partir de 3.000 euros para tratar de acabar con el dinero negro. "La cifra no está cerrada", indicó ante las preguntas sobre el límite de dinero que se impondrá para operar en efectivo.

Otra de las novedades que adelantó Ferre consiste en la creación de una cuenta corriente tributaria que incluya a todas las administraciones. En la actualidad ya existe una cuenta para que las empresas con obligaciones fiscales puedan agilizar sus pagos. La idea de Hacienda es que esa cuenta sea extensiva para el resto de administraciones tributarias (de las comunidades autónomas y los ayuntamientos). De esta forma, los contribuyentes podrán pagar todas sus deudas fiscales a través de una única cuenta. "En la medida que afecte a comunidades autónomas y entes locales tendremos que contar con su apoyo", destacó.