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Miles de griegos toman la calle contra los recortes impuestos para evitar la quiebra

Al menos un herido durante los disturbios registrados en el centro de Atenas

El ultraderechista socio de la coalición de Gobierno afirma que votará contra el plan de austeridad

Agentes antidisturbios durante las protestas en Atenas.
Agentes antidisturbios durante las protestas en Atenas. REUTERS

Miles de griegos han tomado las calles hoy para protestar por los duros recortes incluidos en el plan de austeridad que la troika integrada por la UE, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional exigen al país del euro para recibir los fondos necesarios para evitar la bancarrota.

El transporte público estaba esta mañana paralizado, mientras los comercios y los restaurantes trabajaban con normalidad, salvo por el hecho de bajar las persianas al paso de las distintas manifestaciones que han recorrido Atenas hasta converger en la céntrica plaza de Sintagma, domicilio social de todas las protestas en la capital griega. Allí, la protesta se ha vuelto violenta. Varios manifestantes han lanzado cócteles molotov y piedras contra la policía, que ha realizado varias cargas. Al menos una persona ha resultado herida durante los disturbios.

La huelga general que ha comenzado hoy, convocada por los principales sindicatos, tendrá una segunda jornada mañana. El domingo el Parlamento tiene que aprobar teóricamente el segundo rescate y sus duras medidas sociales, aunque fuentes del Gobierno creen que la Cámara puede aplazarlo a un día laborable para evitar las multitudinarias concentraciones que se preparan.

Brechas en el Gobierno

Los duros recortes, que suponen una rebaja del salario mínimo, de las pensiones y más despidos en el sector público, ha abierto brechas en el Gobierno interino dirigido por Lukas Papademos. El líder del partido ultraderechista Laos, tercer socio de la coalición, ha anunciado que no votará en el Parlamento a favor del acuerdo alcanzado con la troika. "No votaremos un plan de austeridad que humilla al país", ha afirmado Yorgos Karatzaferis. La formación suma 16 de los 252 diputados que forman la coalición, en la que participan también socialdemócratas y conservadores, en cuyas filas también crece el disenso sobre los ajustes.

Los griegos, con cuatro años de recesión a la espalda, dos de recortes, casi un tercio de su población bajo el umbral de la pobreza y más de un millón de parados (el 21%), no bajan los brazos ante los nuevos sacrificios. Eso es lo que ocurre en las calles, tomadas por las protestas desde que comenzó la pesadilla griega.

Paulin B., un joven albano que llegó a Grecia cuando tenía 12 años, se encontraba en la plaza poco antes de los altercados. Con 28 años, solo hace trabajos esporádicos, como camarero o profesor de repaso, y está convencido de que el plan de recortes que exige la troika no servirá para resolver los problemas del que considera su país. “El euro como moneda está en crisis; el dilema no es estar dentro o fuera, sino cómo vamos a encontrar dinero para satisfacer las necesidades básicas”, cuenta.

Más garantías

Los ministros de Finanzas de la zona euro (Eurogrupo), reunidos el jueves en Bruselas, también mostraron sus dudas, aunque por otros motivos: creen que se necesitan más garantías para desbloquear los 130.000 millones de euros que Grecia necesita, como mínimo, para salir más o menos airosa de esta crisis. Las mayores reticencias proceden de Alemania. Su ministro de Finanzas, Wolfgang Schaeuble, considera que el plan de austeridad resulta insuficiente para rebajar la deuda del país heleno, según indicaron a la agencia Reuters fuentes presentes en una reunión con el ministro germano.

En Grecia, el hartazgo se deja notar en las reacciones cada vez más airadas contra la UE, el Fondo y la creciente aversión hacia Alemania, un sentimiento que a veces se traduce en respuestas cuando menos extravagantes. Una importante asociación de la policía griega, la Federación Panhelénica de Oficiales de Policía, ha exigido que se emitan órdenes de detención contra los representantes de la troika —Poul Thomsen (FMI), Servaz Deruz (Comisión Europea) y Klaus Mazuch (BCE)— por los cargos de extorsión y otros delitos contra la soberanía nacional.

"Quedan avisados de que, como representantes legítimos de la policía Griega, requeriremos que nos sean emitidas órdenes de arresto hacia ustedes por una gran cantidad de delitos contemplados por la legislación y de acuerdo al Código Penal griego", afirma la carta que se ha hecho pública. Además, el líder del Laos ha pedido que la canciller alemana, Angela Merkel, sea declara persona non grata.