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La segunda crisis del grupo de la abeja

Nueva Rumasa declara a sus mayores empresas en concurso de acreedores

El grupo de la familia Ruiz-Mateos maniobra para evitar los embargos y anuncia que se querella contra Emilio Botín

El grupo Nueva Rumasa, propiedad de la familia Ruiz-Mateos y que anunció hace poco más de dos semanas que ponía a las principales empresas del conglomerado en preconcurso de acreedores por sus deudas acumuladas, ha dado marcha atrás y ha decidido presentar formalmente el concurso voluntario -antigua suspensión de pagos- para dos o tres de sus principales empresas con vistas a evitar los embargos. Entre ellas, aunque Nueva Rumasa no ha querido confirmarlo en rueda de prensa, las que tienen más papeletas son Clesa y Dhul. "Dependerá de las ofertas y de su pasivo", ha respondido José María Ruiz-Mateos al ser preguntado por cuáles eran las empresas que entrarán en concurso.

Según ha informado José María Ruiz-Mateos hijo, han decidido sacar a la gran mayoría de las empresas en preconcurso del artículo 5.3 de la Ley Concursal, que otorga hasta cuatro meses para negociar con los acreedores y evitar tener que acabar recurriendo a la suspensión de pagos. Dos o tres de ellas, ha añadido, entrarán en concurso voluntario de acreedores mientras el resto se quedará sin protección y tal y como estaban antes de la crisis del grupo. "Está en estudio en manos de los abogados", ha añadido para justificar su negativa a desvelar los nombres de estas empresas. Si se confirma que afecta a Clesa y Dhul, los trabajadores afectados serán muchos.

La razón que han dado desde Nueva Rumasa es que al estar en preconcurso, los posibles compradores que se habían acercado a las empresas no se atrevían a comprar ninguna de ellas porque en esa situación de preconcurso no se podía conocer el pasivo de cada una de ellas. En cualquier caso, ha vuelto a insistir en que van a pagar "todos los pagarés". "Van a reestructurarse y van tener futuro", ha asegurado.

Además, José María Ruiz-Mateos hijo ha culpado al banco Santander, con el que acumula una deuda de más de 300 millones, de la situación de la empresa por haber cerrado las líneas de crédito y ha anunciado una querella contra la entidad y contra su presidente, Emilio Botín, por coacción para vender activos a bajo precio. En concreto, ha acusado de obligarles a deshacerse de activos a un 50% de su valor y de haberles "maltratado" al cortarles el crédito de manera injustificada pese a estar al "corriente de todos los pagos", ha añadido antes de anunciar que van a ir contra el banquero en todos los procesos abiertos contra la entidad como los relacionados con el caso Lehman, Madoff o Banif Inmobiliario.

Desde que el pasado 17 de febrero anunciase el preconcurso de sus 10 principales empresas dejando atrapados a miles de pequeños inversores que habían acudido a sus sucesivas operaciones de financiación, Nueva Rumasa no ha parado de optar por esta vía hasta situar a 30 de sus 160 empresas en esta sala de espera.

La situación patrimonial de Nueva Rumasa, que está siendo investigada por la Fiscalía Anticorrupción por presuntas irregularidades en sus emisiones de pagarés, continúa siendo una gran incógnita ante el incumplimiento de la promesa del grupo de elaborar unas cuentas consolidadas y someterlas a la auditoría de una firma de prestigio.

Además, el fondo de inversión estadounidense Oaktree, que ha analizado y auditado las cuentas de Nueva Rumasa, ha descartado su entrada en el grupo, según han indicado hoy a Efe fuentes conocedoras de esta situación.