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Rumasa presenta concurso de acreedores de Cacaolat

Unos 400 empleados se manifiestan en Barcelona para pedir la escisión de la empresa.- El grupo de la familia Ruiz Mateos ya tiene a cuatro de sus mayores marcas en suspensión de pagos

Nueva Rumasa ha presentado esta mañana concurso de acreedores voluntario ante el Juzgado Mercantil número 6 de Barcelona para Cacaolat, la histórica marca catalana de batidos de chocolate, ha informado el Comité de Empresa. La de Cacaolat es la cuarta suspensión de pagos voluntaria que presenta el holding de la familia Ruiz Mateos tras el de Clesa, que también se ha anunciado hoy, y después de que Dhul y Carcesa, la empresa que lanzó los pagarés del grupo hiciesen lo propio el lunes y ayer. Las firmas que se han acogido a la antigua suspensión de pagos forman parte de la treintena de empresas que Nueva Rumasa ha anunciado que piensa llevar a concurso por las dificultades financieras por la que atraviesa el grupo y que, tras darse a conocer en febrero, ha atrapado a miles de inversores particulares.

Cacaolat tiene una plantilla de 500 trabajadores, 400 en las plantas de Barcelona y Parets del Vallès (Vallès Oriental), que este mediodía se manifestarán ante las instalaciones, y otros 100 en la planta de Zaragoza. El presidente del comité de empresa, José Miguel Miguel (UGT), ha expresado que espera que el juez actúe como lo ha hecho el de Granada en el caso Duhl y aparte a la familia Ruiz Mateos del caso y traspase su gestión a los administradores concursales. Además, UGT instado a la Generalitat a actuar y cumplir su compromiso de hacer todo lo posible para que Cacaolat se quede en Cataluña, ayudando a encontrar inversores que "aguanten la compañía y mantengan la estabilidad de la plantilla".

UGT junto al comité de empresa se personará en el concurso para garantizar que el futuro comprador "asegure la viabilidad de todos los puestos de trabajo y la empresa". La firma no ha presentado las cifras de 2010 pero preveía cerrar el ejercicio con una facturación de 104 millones de euros, que supondrían un segundo año de crecimiento sucesivo. El comité de empresa de Cacaolat defiende que se trata de una sociedad viable, con cuentas de resultados positivas. Con todo, la matriz ha paralizado la construcción de una nueva planta en Llinars del Vallès, para la que comprometió una inversión de 40 millones de euros. Cacaolat llegó a manos de Nueva Rumasa cuando en 2007 compró la italiana Parmalat, que había comprado Clesa en 2001. Años antes, en 1971, Clesa había comprado su matriz, Letona. En 2009, el conglomerado de Ruiz Mateos llegó incluso a hablar de la salida a bolsa de Cacaolat, para lo que inició los trámites para escindir la marca de batidos de Clesa.

"¡Mateos, queremos la verdad!"

Unos 400 trabajadores de Cacaolat en Cataluña han protestado hoy para pedir la continuidad de la empresa y la protección de sus puestos de trabajo. Los primeros en manifestarse han sido los 200 empleados de la planta logística de Paret del Vallès, a las 12. A las 14, en el cambio de turno, se les han unido unos 200 compañeros de la planta de producción de Barcelona.

La concentración forma parte de un plan de movilizaciones que han planeado desde octubre los trabajadores para solicitar la escisión de la empresa del grupo de la familia Ruiz Mateos. La de hoy ha coincidido con la presentación del concurso de acreedores voluntario. Al grito de "Mateus, queremos la verdad", los trabajadores han silbado y brincado por casi media hora. Se trata de una plantilla bastante joven, a la que le deben la paga extra de febrero y que en un 70% no ha cobrado la nómina del mismo mes.

"Somos una empresa solvente y ellos[la familia Ruiz Mateus]la han estado desangrando", ha asegurado José Miguel Miguel, delegado de UGT en Cacaolat. El dirigente sindical también ha solicitado que se nombren los administradores judiciales lo más pronto posible y buscarle una salida a la empresa y los trabajadores.

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